La tensión entre Estados Unidos y Venezuela continúa escalando mientras ambos gobiernos endurecen su retórica y movimientos estratégicos en el Caribe. Washington mantiene un amplio despliegue militar naval y aéreo cerca del territorio venezolano, justificándolo como parte de operaciones contra el narcotráfico, aunque analistas lo interpretan como un mensaje directo al gobierno de Nicolás Maduro, que por su parte no ha tardado en responder que el pueblo venezolano «está preparado para defenderse«. Las incursiones terrestres americanas podrían desembocar en un conflicto próximamente.
El presidente estadounidense ha dado pasos que Caracas considera “hostiles”, incluido el cierre del espacio aéreo venezolano y ataques recientes contra embarcaciones vinculadas a actividades ilícitas. Venezuela ha respondido movilizando a su fuerza armada, que incluye su portaaviones insignia, y reforzando posiciones internas para disuadir cualquier incursión. Al menos 21 ataques, que según fuentes venezolanas han matado a 80 personas, se han llevado a cabo contra lo que denominan ‘narcolanchas’, además de involucrar a Nicolás Maduro en el tema del narcotráfico.
A pesar del clima de máxima presión, no hay confirmación de presencia de tropas estadounidenses en suelo venezolano. Sin embargo, los servicios de inteligencia de varios países alertan de que la situación podría deteriorarse rápidamente si continúa la dinámica de provocaciones. La entrada de militares americanos en suelo venezolano podría ser el detonante final que acelere un combate. Trump ya dijo que «los ataques terrestres comenzarían muy pronto«, mientras que Maduro alegó que «los venezolanos están listos para defender al país y llevarlo al camino de la paz».
En paralelo, se han reanudado vuelos de deportación desde Estados Unidos hacia Venezuela, lo que muestra que, pese a la tensión, ciertos canales de coordinación siguen abiertos. Organismos internacionales han pedido calma y diálogo para evitar un choque de consecuencias impredecibles en la región. Trump se justifica alegando que Maduro «es un dictador».


