El etarra Ion Apaolaza muere haciendo senderismo

El cuerpo sin vida de Iban Apaolaza Sancho, preso de ETA que disfrutaba del tercer grado penitenciario, fue localizado este lunes en el parque natural de Peñas de Aia, en el término municipal de Oiartzun (Gipuzkoa), según confirmaron fuentes del Gobierno vasco. Apaolaza, de 54 años, había salido el domingo a realizar una ruta de senderismo por la zona y su familia denunció su desaparición por la noche al no regresar a casa. El interno se encontraba bajo control telemático mediante una pulsera de localización, gracias a la cuál pudo ser hallado, por lo que no tenía obligación de pernoctar en prisión.

Ante la alerta, se activó un dispositivo de búsqueda en el que participaron la Ertzaintza, su helicóptero de rescate, Bomberos, Policía Local y Cruz Roja. El cuerpo fue hallado alrededor de las diez de la mañana en una zona de difícil acceso. Debido a las condiciones del terreno, fue necesaria la intervención aérea para el rescate del cadáver, que posteriormente fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de San Sebastián. Las causas del fallecimiento se desconocen, aunque las autoridades apuntan a circunstancias fortuitas.

Iban Apaolaza fue condenado en 2015 por la Audiencia Nacional a 123 años de prisión por su participación en el asesinato del teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco en el año 2000, sentencia que fue confirmada posteriormente por el Tribunal Supremo, y el primero cometido por ETA tras la ruptura de la tregua de 1998, un hecho que tuvo un fuerte impacto político y social. El colectivo de víctimas del terrorismo Covite había señalado a Apaolaza como uno de los pocos presos de ETA en tercer grado no vinculados actualmente a la izquierda abertzale. Desde 2020 no figuraba en las listas de la asociación de familiares de presos de ETA, Etxerat, ni entre los internos considerados de la disidencia.