El empresario Elon Musk volvió a acaparar los focos tras asegurar públicamente que asumirá la defensa legal de cualquier persona que “diga la verdad” sobre el caso Epstein y sea demandada por ello. El mensaje, difundido en la red social X, llegó en medio de un renovado debate sobre las denuncias de abusos sexuales y la publicación de nuevos documentos oficiales relacionados con el financiero convicto.
La intervención de Musk se produjo después de que el comentarista conservador Matt Walsh cuestionara a los supervivientes de abusos, acusándolos de haber iniciado una “campaña publicitaria” tardía y de no señalar directamente a sus presuntos agresores. Walsh llegó a sugerir que los nombres podrían ser facilitados a miembros del Congreso para que los hicieran públicos desde la tribuna parlamentaria para no ser así denunciados, poniendo en duda la credibilidad de las acusaciones.
En respuesta a ese intercambio, Musk afirmó que pagará la defensa de cualquiera que sea demandado por revelar información veraz sobre el caso. Sin embargo, su mensaje no detalló qué criterios se utilizarán para determinar qué acusaciones considera “la verdad”, un punto que ha generado críticas y dudas sobre el alcance real de su compromiso. ¿Una bomba de humo para que no le impliquen?
La polémica se intensificó tras la publicación de un nuevo bloque de archivos del Departamento de Justicia, que incluye correos electrónicos intercambiados entre Musk y Jeffrey Epstein. En esos mensajes, fechados en 2012, el magnate tecnológico preguntaba por «fiestas salvajes» y planes en destinos exclusivos como la isla privada de Epstein o St. Barts, en un tono informal que ha reavivado el escrutinio público.
Niega relaciones pero hay mails
Musk ha negado reiteradamente cualquier relación estrecha con Epstein y asegura que rechazó invitaciones para visitar su isla o volar en su avión privado. Según explicó, mantuvo una correspondencia mínima y siempre fue consciente de que esos intercambios podrían ser sacados de contexto y utilizados para dañar su reputación.
El empresario también defendió su posición subrayando que fue uno de los que más presionó para que los archivos de Epstein salieran a la luz, afirmando que la transparencia es esencial para esclarecer responsabilidades. A su juicio, la publicación de los documentos demuestra que no tiene nada que ocultar.
Entre los materiales difundidos figura además una fotografía enviada por Epstein en la que aparece Musk cenando con Mark Zuckerberg, aunque el propio Epstein no aparece en la imagen. Otros correos mencionan encuentros con destacados empresarios del sector tecnológico, lo que ha vuelto a poner el foco en las relaciones del financiero con figuras influyentes.


