El seleccionador de Nigeria, Eric Chelle, desató la polémica tras la eliminación de su equipo al denunciar que la delegación de la República Democrática del Congo realizó prácticas de vudú durante la tanda de penaltis. Según su relato, un miembro del cuerpo técnico congoleño lanzó repetidamente un líquido al aire mientras murmuraba palabras que él interpretó como un ritual. Chelle imitó los gestos ante la prensa para ilustrar lo que, afirma, desestabilizó a sus jugadores en el momento decisivo. La escena provocó tensión entre ambas delegaciones en la zona mixta e incluso estuvieron a punto de llegar a las manos. Desde El Congo, sin embargo, rechazaron tajantemente las acusaciones y las calificaron de supersticiones sin fundamento.
El incidente reabre un viejo debate sobre cómo ciertas creencias místicas influyen en el deporte africano. Aunque no existen pruebas de que el supuesto ritual afectara al resultado, el entrenador nigeriano sostiene que condicionó el ambiente psicológico de la tanda. La federación nigeriana estudia presentar una queja formal. Entretanto, el episodio sigue generando reacciones en redes y en la prensa internacional. El caso podría incluso escalar a los organismos disciplinarios si se consideran vulneradas las normas de conducta deportiva. Algunos analistas señalan que estas acusaciones reflejan la presión creciente sobre las selecciones africanas en competiciones internacionales. Mientras tanto, la controversia continúa alimentando el debate sobre la frontera entre la psicología competitiva y las supersticiones en el fútbol africano.


