Bien sabrán mis lectores que yo no soy sospechoso de ser socialdemócrata ni antifascista, pero me gustaría prevenirles en este artículo en relación a los males que nos acechan para cuando el PP, de la mano de VOX, los mal llamados fascistas, lleguen a la Moncloa. Los españoles tenemos memoria de besugo y olvidamos fácilmente los desaguisados pasados de los conservadores, tras varios años de desgobierno de los progresistas, porque aquí no voy a contar nada nuevo bajo el sol. Dios me libre de animarles a votar a las izquierdas, simplemente intento advertirles de que votar a las derechas supone un paso más en esta Marcha de la Tiranía hacia el abismo o fosa común de todos los españoles.
1. Lo privado frente a lo público.
En este país existe una especie de enfermedad mental cuyo síntoma principal es clamar por la titularidad pública de bienes y servicios esenciales constitutivos de derechos inalienables, en especial la Sanidad, la Educación y, más recientemente, la vivienda, que parece que deben ser gratis y para todos por igual, españoles y extranjeros del ancho Mundo.De los combustibles y energía, ropa y calzado, alimentos y transporte, y sobre todo de la Banca, no hablan mucho, como si la gente no necesitara comer, vestirse, calentarse, moverse para ganarse el pan, o disponer de crédito para realizar sus proyectos de vida.
La cuestión debería replantearse del siguiente modo: es necesario que ciertos bienes y servicios se ofrezcan con una garantía de calidad-precio y de continuidad a todos los ciudadanos nacionales (no extranjeros), aun a costa de un beneficio económico cero. Puesto que el Capital y los empresarios buscan, por principio, maximizar sus beneficios monetarios a cuenta de engañar y robar a sus clientes y trabajadores, parece claro que sólo el Estado, en manos de personas sabias con probidad moral, ya que no hay coche bueno con piloto malo,.puede garantizar la premisa que acabamos de enunciar.
Las izquierdas hacen bandera de lo público para engañar a imbéciles que se contentan con una Educación y una Sanidad públicas auténticamente paupérrimas y rayanas con lo criminal, pésimamente gestionadas y repletas de rojos corruptores de menores y mataviejos, que creen gratuitas, aunque de hecho se financian deficitariamente con sus impuestos y cuotas de la Seguridad Social. Y ahora les han metido en la cabeza a los borregos que la vivienda debe ser también pública, al modo soviético, para que no tengan nada suyo y sean felices hasta que el Estado, a su capricho, los eche de una casa que no les pertenece , cuando, por el contrario, los fascismos de verdad siempre buscaron crear una clase media próspera de propietarios autosuficientes.
Las derechas, siguiendo las instrucciones de su amo el Capital, buscan expoliar todo lo público para entregárselo a éste y que lo use en su exclusivo beneficio, como se hizo tras la caída de la Unión Soviética o tras el advenimiento de la democracia en España, por parte de Felipe González primero y de Aznar después: lo que era de todos porque se pagó con los esfuerzos e impuestos de todos pasa gratis et amore a manos del Capital, y todos los servicios esenciales que antes, mejor o peor, garantizaba el Estado, ahora, y con menor calidad, se cobran a precio de oro, y el que no tenga dinero, que se muera bajo el puente, conforme a la lógica del darwinismo social. Y así, de la CAMPSA, del Instituto Nacional de Industria, de la RENFE y de la Central Lechera Asturiana pasamos a la Repsol, a la CEOE, a Iryo y Ouigo y a leche Pascual, y todo en manos de extranjeros preocupados de su beneficio y no de nuestro bienestar ni de nuestro futuro.

2. El grillete fiscal
A esto se le ha llamado el grillete fiscal, consistente básicamente en el principio liberal de que el Estado no debe intervenir en el libre juego del Mercado económico, que es la ley de la selva y del más fuerte, ni financiar a vagos improductivos (nacionales) con los impuestos de todos, que, sin embargo, se siguen cobrando puntualmente, en especial a las clases medias trabajadoras, para mantener las estructuras del chiringuito estatal y, sobre todo, para pagar los enormes déficits de deuda que tanto derechas como izquierdas han ido acumulando en sus dispendios con la Finanza internacional y con otros acreedores durante décadas. La bondad que se suele alegar en relación con esta política liberal es el riesgo de inflación, consistente en una auténtica confiscación solapada de bienes de los ciudadanos que pone en solfa el derecho de propiedad de éstos.
3. La Banca
Pero que no nos vengan con las milongas porteñas de Milei: no son las políticas del Banco central nacional en relación con la emisión de moneda ni el gasto público los que generan la inflación, salvo que al frente esté un dinamitero a sueldo, y prueba de ello es el sistema de patrón trabajo hábilmente trabado en los años treinta en Alemania para evadirse de la usura de la Finanza internacional y para producir e intercambiar bienes reales sin deuda ni crédito ni especulación intermediaria.Lo que genera inflación es la creación a partir de la nada de moneda falsa, basada en el crédito usurario, realizada por la Banca privada en manos del Capital, con la complacencia del Estado servil.
La primera ley que se derogó por la Democracia española fue aquélla del Caudillo de 1962 por la que la Banca privada, extremadamente regulada desde el Estado, aportaba a éste, de hecho, su diferencial bancario, aparte de los tributos por su beneficio, bastante más moderado que el actual, cosa que permitió que en España durante cuarenta años los particulares no pagasen casi impuestos, en especial el IRPF, invento marxista que introdujo en nuestra legislación la derechona post-franquista de la UCD. Los tipos de interés se mantenían en niveles mínimos, posibilitando un crédito barato y frenando la inflación. La Banca pública, que los demócratas trocearon y regalaron al BBVA, quitaba a la privada una buena porción del negocio hipotecario, en beneficio del emprendimiento y el desarrollo económico y de la compra de vivienda, que se liquidaba en muy pocos años por los particulares. Las Cajas de Ahorro y Montes de Piedad, de política financiera bastante paternalista e imbuida del espíritu caritativo cristiano sin renunciar a un justo beneficio, fueron devoradas por los Bancos o se hicieron ellas mismas Bancos.
Como ya dije en otro artículo, los beneficios de la Banca son divinos y, como en el Génesis, se crean de la nada, porque el dinero depositado, que no es del Banco, sino de los particulares, no genera hijos, y la usura ha sido siempre un pecado mortal prohibido en la Ley de Dios. Esta estafa se basa en generar moneda falsa con una garantía nula prestando a interés lo que ni siquiera se tiene en depósito, con ganancias de miles por ciento. Cuando se produce una crisis y los depositantes le empiezan a exigir de golpe al Banco sus exiguos fondos reales, el Estado sale al rescate y salva a la Banca con el dinero de todos, esto ya lo sabemos por la época del gobierno de Rajoy.
4. La burbuja inmobiliaria y los Fondos buitre.
El gobierno neoliberal de Aznar impulsó el mayor crecimiento de empleo en nuestro país con cifras cercanas a los siete millones de nuevos puestos de trabajo, pero esto no supuso un incremento económico real porque, aparte de medio millón de nuevos trabajadores en la industria, el resto se repartió en servicios improductivos y, sobre todo, en la creación de una burbuja inmobiliaria a mayor gloria de la usura hipotecaria y de la recaudación fiscal sobre bienes hipervalorados e innecesarios. De aquí que, pasada la borrachera, la resaca dejase innumerables inmuebles de hipoteca impagada con los que sus propietarios, los bancos y el Estado, no sabían qué hacer, y así Rajoy abrió la puerta a los llamados Fondos buitre, la mayoría extranjeros, para que se quedasen con toda la chatarra de ladrillo a precio de saldo.
Con el tiempo, y tras millones de niños españoles exterminados con la ley del aborto, el Capital, de la mano de su sicario Aznar, empezó a meter en España una Babel de extranjeros, por millones también, para reducir la calidad de las condiciones laborales y los salarios de los trabajadores nacionales. Y, en un momento dado, se vio que faltaban viviendas para acogerlos, porque los primeros inmigrantes que llegaron ya se cogieron las gangas de la borrachera inmobiliaria. Y entonces empezó el negocio del alquiler: los Fondos buitre empezaron a alquilar su chatarra en condiciones leoninas a su nueva mano de obra barata extranjera (con ayudas pagadas por los impuestos de los españoles), porque las leyes franquistas de protección del rentista las abolieron los socialistas, y el Estado maniobró para expropiar, vía decretos de alquiler, su segunda vivienda a los pequeños propietarios nacionales, para entregársela sin posibilidad de deshaucio por impago a los pobrecitos vulnerables, eso sí, en sitios decentes, no en la rústica España vaciada.

Todo esto rebotó, evidentemente, en perjuicio de los jóvenes nacionales que deseaban emanciparse, quienes pagaron los efectos de una mayor demanda de vivienda fruto de la avalancha migratoria. Y esto habiendo cuarenta mil viviendas vacías de protección oficial y suelo preparado para construir otras sesenta mil, pero esta labor, y la de regalar al Capital las viejas viviendas franquistas de protección oficial, sin mantenimiento durante años, se la dejan ahora los socialistas a Feijoo y Abascal.
5. La energía
El gobierno de Aznar redujo también la factura de la luz y topó los precios de ésta a costa de adquirir una deuda milmillonaria perpetua, intereses aparte, con el oligopolio de las compañías eléctricas, cuyos costes de producción aún no conocemos ni han sido auditados. Una medida aparentemente social, supuso de hecho una losa de por vida para todos los españoles, llamada déficit de tarifa, y una auténtica financiación de las eléctricas con el dinero de nuestros impuestos, es decir, otro ejemplo del expolio de lo público a favor del Capital, sin que esto suponga ninguna garantía de servicio, porque estas empresas no invierten lo que deben en mantenimiento, simplemente se han convertido en rentistas del Estado, recibiendo dinero público a espuertas y usando gratuitamente el agua de los pantanos del Caudillo para generar energía cuando está más cara.
Porque así como ya en tiempos de Franco había pertinaz sequía y cambio climático, y la gasolina y el gas había que comprarlos fuera, el ideal autárquico de aquel Régimen contrasta sobremanera con el ideal democrático de prostituir España al Capital extranjero y poner de paso la cama y las sábanas limpias a cuenta del dinero de todos. Con la excusa del ecologismo, se han ido cerrando centrales nucleares, muchas de tiempos del Caudillo y financiadas por el Estado, las cuales, a pesar de su eficiencia, sus actuales propietarias, las eléctricas, no consideran rentables frente a su nuevo modelo de negocio con las renovables, que es el timo de la estampita. En el fondo se oculta un plan malévolo que proviene de Bruselas y de otras instancias superiores para eliminar cualquier resquicio de autarquía energética en Europa: supresión de nucleares, eliminación de la explotación minera del carbón, corte del económico suministro de gas y crudo rusos para pagar más caro lo que nos viene de EEUU y países islámicos… Interesa establecer un modelo caro, ineficaz y altamente contaminante, como lo es el de las renovables, que propicia la obsolescencia programada, el compre de nuevo y no repare, y el control total del individuo a través de la tecnología a cuenta de la bobada del cambio climático. Aparte de ponernos en las amigables manos del satánico gigante chino comunista, un tendero de conveniencia del que sólo un necio se fiaría.
6. Agricultura, ganadería e industria.
Y en este mismo sentido también se ha sentenciado a muerte por hambre a Europa y España, al decretarse el exterminio total de su agricultura, ganadería e industria, que fueron sistemáticamente desmontadas para recibir desde fuera, principalmente de China, a precio asequible pero de peor calidad, aquello que producíamos aquí.
Con el pastel envenenado de las subvenciones europeas, pan para hoy y hambre para mañana, se engañó a agricultores y ganaderos, haciéndoles creer que podían endeudarse e invertir para competir con grandes empresas gracias a estas ayudas que dependían de un grifo que podía ser cerrado y que de hecho se cerró con miles de requisitos imposibles de cumplir, al tiempo que se metían productos de fuera a menor precio y calidad, ahí está el tratado con Mercosur. Atrapados por sus préstamos, el precio de los combustibles, y el chuleo del precio de sus productos por los intermediarios, se arruinaron y dejaron todo en manos de los bancos, quienes transmitieron a bajo precio todo el patrimonio agrario productivo a grandes Fondos y grandes empresas agropecuarias. Todo esto con la complacencia de nuestros gobiernos de derechas… y de izquierdas, cómplices del vaciamiento de una España rural sin productividad ni servicios ni gente, la cual no osa pisar ningún pobrecito inmigrante que viene a buscarse la vida… padre.
En cuanto a la Industria, fue el gobierno socialista de Felipe González el que acometió la obra, a porrazo limpio, de liquidar, expoliar y regalar por trozos al Capital toda la Industria pública nacional del INI, el mayor grupo empresarial de España, con Astilleros Nacionales, Endesa, SEAT, Pegaso, Iberia, Tabacalera, CAMPSA o RENFE, cosa que continuó posteriormente Aznar. Hoy, todo nuestro consumo industrial viene del extranjero con una calidad ínfima, haciéndonos dependientes y vulnerables.
7. La Seguridad Social o la estafa piramidal de Ponzi
El tonto que no piensa lo que dice acaba soltando al hablar lo que piensa, y así les ha sucedido a dos de los personajes con mayor estulticia de PP y VOX, el almirante Feijoo y el grumete Figaredo, cuando con unas elecciones a la vista, ya lo ha dicho Eduardo Inda con las manos en la cabeza, se han puesto a soltar a deshora una gran verdad, ya sostenida por Albert Rivera tras su jubilación: que el sistema de pensiones es insostenible, y lo es porque es una pura estafa piramidal de tamaño monumental.
La Seguridad Social debería financiarse con las aportaciones de los cotizantes, que habrían de invertirse en bienes productivos reales, no en el casino bursátil de bienes imaginarios, de modo que, pasados unos años, estuvieran a disposición de sus propietarios o de sus herederos para la hora de la jubilación. Lo ideal sería que no fuese obligatorio cotizar y que cada cual dispusiese su dinero para rentabilizarlo y en el futuro contar con una renta mensual sustitutiva del salario que ya no iba a cobrar. Pero no todos tienen las mismas capacidades y talentos, y la paz social y el bienestar de la generación de mayor edad exigen que el Estado intervenga, con cierta probidad moral, para que nadie quede desprotegido, de modo que dicha inversión debería estar dirigida, garantizada y tutelada desde lo público.
El problema surge cuando el Estado no sólo no invierte estos fondos, sino que los gasta inmediatamente a manos llenas en asuntos espurios de índole ideológica y clientelar, o en abonar a la Finanza internacional las deudas y los intereses de sus francachelas, de suerte que para pagar las pensiones presentes de los que cotizaron, tenga que recurrir a las cotizaciones presentes de los que trabajan, lo cual es una auténtica estafa piramidal de la que son responsables tanto la derecha como la izquierda. Para remediar la situación, se imponen cinco medidas, que ya están en marcha desde hace tiempo pero que ahora el gobierno del PP y VOX va a tener que acelerar porque la hucha se rompió y ya está vacía: traer más inmigrantes, incrementar el importe de las cotizaciones, reducir las pensiones, convertir a los autónomos en asalariados y asesinar ancianos a través de pandemias, vacunas, medicamentos y tratamientos innecesarios o inadecuados y sedaciones en masa.
Y queda lo de privatizar las pensiones: que las cotizaciones presentes se ingresen en la Banca como un depósito para que ésta genere moneda falsa, como ya hemos explicado, y que las pensiones presentes se paguen a costa de una deuda pública con intereses, generando un crédito contra el Estado que acabaremos pagando todos a los bancos con nuestros impuestos.
8. Fiscalidad
La derecha siempre alardea de bajar impuestos, pero esto suele ser un trampantojo para tomar el pelo a los incautos, que suelen ser la mayoría de sus votantes. Generalmente se traduce en pequeñas rebajas del IRPF para las clases medias y bajas, mayores para las rentas más altas, y máximas para las empresas en el Impuesto de Sociedades. Los impuestos especiales y el IVA nunca se tocan a la baja, como ya demostraron Aznar y Rajoy, y la inflación, por los tejemanejes de la Banca, y la hiperfagia del Estado, suele ser generalmente el factor expropiatorio fundamental.
Las derechas tienen que hacer frente a los excesos de deuda pública, mucha improductiva, por el gasto público desorbitado de las izquierdas (chiringuitos ideológicos, subvenciones a amigotes, artistas y titiriteros del palo, rescates de compañías quebradas, asistencia a mujeres maltratadas, ayudas a pobrecitos extranjeros vulnerables, pago de favores, corruptelas varias, etc.), de modo que, sin nada público ya para privatizar, como no sea la Sanidad, las pensiones, las cárceles y la Policía, y sin burbujas inmobiliarias o de tulipanes, con una productividad mermada, y con los tipos de interés al alza, no se adivina cómo han de afrontar el pago de una deuda que ya alcanza, hecha la cuenta de aquella manera, el cien por cien del PIB. No en vano, el Capital, por boca del banco Barclays, ya ha dado instrucciones al respecto al declarar que un Gobierno de la derecha con VOX tendría un efecto negativo sobre la prima de riesgo de la deuda española: nada de medidas anti-inmigración y nada de recortes significativos de impuestos.
Para los autónomos, el nuevo Gobierno conservador tiene preparado su exterminio por ahogamiento: se trata de que sea tan heroico ser autónomo, que haya de preferirse trabajar por cuenta ajena con un sueldo fijo (y mayor control de ingresos) que funcionar por cuenta propia. Objetivo: acabar con las pequeñas empresas para convertir a sus trabajadores en asalariados de grandes sociedades que absorberán su cuota de mercado, reducirán sus sueldos y empeorarán sus condiciones laborales. Su fontanero, su asesor fiscal, su mecánico de coches desaparecerán y usted deberá llamar a Endesa fontanería, Morgan Stanley o Huawey motor para que le envíe como empleado a aquél que antes le resolvía el problema más barato, mejor y en mejores condiciones.
9. Inmigración, seguridad y violencia de género.
Sabido es, para todo aquel que tenga entendederas, que jamás la derecha ha derogado una sola ley de la izquierda, mientras que ésta no ha dudado en arramplar en un segundo con todo lo anterior que se ha encontrado por delante, dentro de los límites que le ponga su amo el Capital. Por eso, en el próximo Gobierno de PP y VOX no vamos a ver grandes cambios, como no sea, para engañar a bobos y por vergüenza torera, que tienen bien poca, alguna exigua medida en las materias que constituyen su leitmotiv propio y que los hacen distinguirse, mínimamente, de las izquierdas. Pero con límites: el que espere volver a ver en las calles placas retiradas de Franco y Mola, cruces de caídos derribadas y a Jose Antonio de vuelta en el Valle, que vaya rezando muchas novenas y rosarios… para que no ganen el PP y VOX.
Para empezar, de eso de echar a extranjeros de vuelta a su país, nada de nada, ya lo advierte Barclays, y la CEOE avisa de que necesitamos más millones de inmigrantes para la próxima década, y sabido es que VOX no va a morder nunca la mano de su amo. Dirá que Feijoo no le deja, que la ley de Extranjería no lo permite, que el Constitucional tampoco, que desde Bruselas les ponen pegas, como en lo de la mamarrachada de la prioridad nacional, que es inviable por ilegal… pero camela a los tontos. Y si vemos al mestizo Garriga, de VOX, de ministro, quién nos garantiza que no veremos también policías y beneméritos café au lait o tutti-frutti dándonos órdenes a los nacionales como autoridad competente? Medio ejército español ya es de Sudamérica, no debemos ya extrañarnos por nada de lo que nos venga encima.

Y puesto que eso que llaman violencia de género o machista es realmente y prácticamente violencia extranjera, el Gobierno de PP y VOX no va a meter mano en todo lo legislado por los socialistas en este ámbito, porque afecta directamente a la mano de obra barata extranjera del Capital, que es el amo de todos. Así que hagamos aviso a navegantes, sigamos reprimiendo desproporcionadamente desde una violación hasta un piropo, acoquinemos al personal, y todos a trabajar barato, y viva la paz social. Y si hay que aguantar un cierto nivel de inseguridad ciudadana por parte de unos pocos extranjeros malos en relación con unos muchos españoles pobres, adelante, es el precio que hay que pagar por el progreso, a mayor beneficio del Capital y del erario público.
Porque eso sí, más policía, más seguridad privada, más cámaras, más controles, menos armas de caza, leyes penales más duras, y más cárceles pagadas con el erario público para privatizarlas de seguido, a lo Bukele, y que los presos se paguen la estancia trabajando. El problema es que este plan no está pensado exclusivamente para los extranjeros malos, sino sobre todo para los españoles disidentes y desafectos al Régimen. Porque a estas alturas creo que los lectores ya se habrán dado cuenta de que los enemigos de la derecha no son los de la izquierda, sino que los fascistas, los de verdad, son los enemigos de todos, de las derechas y de las izquierdas, y especialmente de VOX, que es el principal antifascista, la copia falsa y barata abomina del original. ¿Alguna vez alguien vió un fascista anti-antisemita? Evidentemente no, prueba de que las derechas liberales y demócratas projudías no son fascistas, sino que obedecen la voz de su amo semita, y preparan la dictadura estalinista de sus compadres de izquierdas, en una alternancia constante que nos lleva hacia el matadero. Ustedvote, no se salga de la rueda de hamster; si no le gustan los partidos actuales, ya inventaremos otros, pero no deje de votar: ¡Izquierda, izquierda, izquierda derecha izquierda; un pasito para atrás y cuatro para adelante!


