OPINIÓN: Un enemigo del pueblo para la España de hoy (2ª parte). Por Salvador Sánchez-Harguindey

1ª PARTE

….Incluso a nivel internacional, algo que al parecer afecta incluso a nuestro país, existe otra situación escandalosa, aunque de diferente naturaleza. Esta se ha podido recientemente comprender merced a la publicación de un estudio similar a la lucha epidemiológica y preventiva del Dr. Stockman, que afecta negativamente al mundo de la salud. Así, un grupo de notables científicos en investigación oncológica y prevención del cáncer han demostrado la existencia de peligrosas concentraciones de sales de arsénico en el agua potable de la población en ciertas áreas de Chile, aunque en muchos otros países también. Este ejemplo guarda una estrecha relación con una elevada incidencia de cánceres de piel, pulmón, hígado y vejiga urinaria en áreas donde las concentraciones de potentes carcinógenos en seres humanos están presentes en el agua potable (Revista científica PLoS ONE, Diciembre, 2012).

Puestos en contacto con el principal científico del grupo chileno mencionado, se nos comunicó que nada se ha hecho al respecto a pesar de que esta peligrosa situación epidemiológica se conoce por aquellos lares desde hace décadas. Hechos similares se han denunciado en relación con alguna empresa en España, que ha vertidos potentes y abundantes compuestos cancerígenos en los acuíferos subterráneos de cierta ciudad de nuestro país. En este último caso, la incidencia de diversos tipos de cáncer aumentó significativamente en el grupo de trabajadores directamente afectados por dichos productos tan peligrosos. Todo parece llevarnos a lo mismo. Para resumirlo en palabras del fallecido filósofo, el querido y añorado Raimon Panikkar, dejó escrito: “El sistema está podrido, los parches ya no sirven, la metástasis es total. Necesitamos una renovación completa, un renacimiento desde el origen, y esto es una tarea del espíritu”. Totalmente de acuerdo.

Por el contrario, hay ideas sociales y prácticas tan loables como la instauración del teléfono 016 para la defensa contra la violencia machista. Pero hay que preguntarse porqué en vez de números de teléfono más largos y complicados de recordar para las diversas situaciones de conflicto, no hay, por ejemplo, un número fácil de acceder como un 015 o 017 para la defensa del hombre injustamente maltratado, o un 018 para la defensa de hijos maltratados, o un 019 para denunciar a hijos maltratadores, un 020 para defender a hijos de padres maltratadores, o un 021 para adolescentes en peligro o con ideación suicida. Podría salvarse así mucho sufrimiento y vidas, proporcionando consejo en situaciones límite, previniendo y controlando casos de violencia familiar de todo tipo, así como ofreciendo ayuda psicológica, legal e incluso policial, a las muchas víctimas de todo tipo.

Por otra parte, para comprender en su totalidad cualquier conflicto y enfermedad, lo ideal es ir al origen, a su causa inicial, a su raíz (lo conocido como aproximación radical o etiológica), para desde allí buscar la curación o solución al problema. Probablemente, la causa primera de muchos de los crecientes problemas, confusión, infelicidad y decadencia moral de la sociedad, se encuentren en el estadio de conciencia dominante en la actualidad, el de ese omnipotente pensamiento único marcado por el cada vez más limitado y limitante, así como decadente y destructivo, racionalismo moderno. Debido a dicho racionalismo como estadio de conciencia social imperante, el poder y la confrontación entre los partidos de la política profesional, viva expresión de la degeneración de la original democracia ateniense y presocrática, domina el mundo actual.

Mayorías vs minorías

La crítica de una democracia basada en el sufragio universal, nacida con Platón, ha continuado hasta nuestros días gracias a algunos gigantes del intelecto, la cultura y el espíritu humano, que han tratado con dureza la tiranía de las mayorías sobre minorías cultural y espiritualmente infinitamente más elevadas, maduras, generosas y creíbles. En este último grupo, que recuerda al de los llamados seres autorealizados por el creador de la psicología transpersonal, Abraham Maslow, se cuentan grandes conciencias como Henrik Ibsen, Alexis de Tocqueville, Walt Whitman, George Orwell, Henri David Thoreau, John Stuart Mill, Charles Dickens, llegando hasta los más recientes, Ortega y Gasset Jorge Luis Borges, Raimon Panikkar y Fernando Sánchez Dragó. Todo ello sin olvidar la aplicable frase de Voltaire de “todo por el pueblo pero sin el pueblo”, adoptada por algunos despotismos vigentes hoy en día, aunque no muy ilustrados. En fin, que el futuro no es lo que fue, ni el pasado lo que será.

Creemos que todos los autores mencionados se unirían al dicho de que las mayorías no suelen tener razón – Ibsen incluso llegó a decir que nunca la tienen -, las minorías pueden tenerla más frecuentemente, y el individuo la tiene siempre. Una visión un tanto ácrata de la vida, hay que reconocerlo. Como conclusión y homenaje final, hacemos nuestras las emocionantes palabras de despedida del maravilloso y eterno personaje del Dr. Thomas Stockmann, nuestro personaje literario favorito y alma de este artículo, cuando prácticamente destruida su vida entera, tanto en el plano personal, familiar, profesional, político, económico y social, por ese desgraciado invento de la autoservil política profesional de su tiempo, amorosamente y heroicamente nos dice al oído, pero aún así a gritos: “¡Chist! ¡Silencio todos! ¡Escuchad lo que acabo de descubrir! ¡El hombre más fuerte del mundo es el que está más solo!”

El mundo puede ser cambiado, pero no sin tu ayuda.