El mandatario húngaro continúa condicionando cualquier aprobación europea a la reanudación del tránsito de petróleo por el oleoducto de Druzhba
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reiteró este jueves que vetará el préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea a Ucrania mientras no se reanude el tránsito de crudo ruso por el oleoducto Druzhba. «Hasta que no haya petróleo, no habrá dinero», afirmó Orbán al llegar a la cumbre de líderes europeos, asegurando que Bruselas apoya a Ucrania y no a Hungría.
El bloqueo del préstamo comenzó a finales de enero, cuando un ataque ruso interrumpió el suministro de petróleo hacia Hungría y Eslovaquia. Desde entonces, Orbán condiciona cualquier aprobación europea a la restauración del flujo energético, acusando a Kiev de detener el tránsito por motivos políticos relacionados con las elecciones legislativas húngaras del 12 de abril.
El primer ministro criticó la mediación de la UE, calificándola de «comedia de teatro» y asegurando que Hungría deberá solucionar el problema por sí misma, aunque dijo contar con «instrumentos» sin precisar cuáles. En paralelo, Ucrania afirma que la reparación del oleoducto tomará tiempo, mientras mantiene sus esfuerzos por restablecer el tránsito.
Orbán difundió un mensaje de video reiterando que «si no hay petróleo, no hay dinero», en respuesta a la carta del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que aseguraba que todos los trabajos de reparación estaban en marcha. Considerado el aliado más cercano de Moscú dentro de la UE, Orbán ha continuado criticando el modo de proceder de Ucrania y de Zelenski.
Solución europea
En la cumbre, el primer ministro indicó que los líderes europeos discutirán cómo protegerse frente a la crisis del petróleo. Reconoció que Hungría tiene sus propias «armas», pero subrayó que también se necesita una solución europea. La dependencia de Hungría y Eslovaquia del crudo ruso convierte a este conflicto en un tema central de seguridad energética y política exterior.
En resumen, Hungría condiciona el apoyo financiero europeo a Ucrania a la reanudación del tránsito del petróleo ruso, mientras la UE busca un acuerdo común frente a la crisis energética y las crecientes tensiones geopolíticas en la región. Mientras, Hungría trata de limar estas fricciones en plena campaña electoral.


