Nada encaja: El detenido era un brillante ingeniero que fabricaba sillas de ruedas

Podría estar relacionado con Israel puesto que extrañamente, doce horas antes del asesinato, las búsquedas con su nombre en internet en el país se multiplicaron y tenía ropa de las Fuerzas de Defensa de Israel

El detenido por el intento de asesinato contra Donald Trump presentaba, hasta el momento del ataque, un perfil profesional brillante vinculado al ámbito técnico y educativo. Formado en ingeniería, su trayectoria combinaba conocimientos en áreas como la mecánica y la informática, lo que le situaba dentro de un perfil cualificado en el sector tecnológico.

En los últimos años, había desarrollado su actividad como docente y tutor, además de participar en proyectos relacionados con el desarrollo digital. Su entorno profesional lo describía como una persona con capacidades analíticas y formación sólida, sin antecedentes públicos de comportamientos violentos. Incluso, la televisión le llegó a entrevistar por su fabricación de silla de ruedas. Parecía que lo tenía todo.

En plataformas profesionales como LinkedIn, el sospechoso incluía referencias a experiencias o intereses vinculados a la NASA, de modo que su capacidad queda fuera de toda duda. La pregunta que se hace todo el mundo: ¿cómo una persona con ese currículum, con 31 años y toda la vida por delante, se decide a cometer un asesinato de semejante envergadura, donde sí o sí acabará en la cárcel de por vida? ¿sufrió algún tipo de lavado de cerebro?

El contraste entre este perfil técnico y educativo y su implicación en un intento de asesinato ha generado desconcierto, además, entre quienes lo conocían, que aseguraban que no era un tipo violento. Por el momento, las autoridades no han detallado una motivación clara, lo que refuerza la incertidumbre en torno a su evolución personal y profesional.

A todo esto, hay más detalles que no encajan en absoluto y el foco se ha trasladado hasta Israel, socio de Estados Unidos o, diremos, supuesto socio, porque, incomprensiblemente, antes de que nadie conociera su identidad, en los motores de búsqueda de google en Israel, usuarios empezaron a teclear su nombre. Hasta 32 búsquedas distintas buscaron el nombre de Cole Allen horas antes del incidente, cuando supuestamente nadie sabía quién era ni lo que iba a hacer, ni habían tecleado ese nombre previamente.

Ahí no acaba ahí el posible lazo con el país liderado por Netanyahu. En sus cuentas de redes sociales, antes de haber sido eliminadas, se le podía ver con un jersey en el que se leía: ‘Israel Defense Force‘. Las Israel Defense Forces (IDF, por sus siglas en inglés) son las fuerzas armadas del Estado de Israel, encargadas de la defensa del país y de la ejecución de operaciones militares. Además, se sabe que era seguidor de Kamala Harris. Aun así, nada sostiene que se convirtiera en un asesino.

Una publicación extraña

Por si faltaba algo, una publicación del 22 de diciembre de 2023 ha echado más leña a la hoguera de la confabulación. Un extraño mensaje que acaba por mostrar que el nombre del agresor ya figuraba por las redes. Alguien llamado Henry Martínez escribió un escueto mensaje, solo dos palabras: Cole Allen, el individuo que casi dos años y medio después, planeó atentar contra el presidente.

Lo más seguro es que nunca lleguemos a conocer la verdad del asunto, pero lo cierto es que los usuarios en redes sociales se han mostrado tremendamente recelosos a creerse la versión oficial. Muchos argumentan que se trata de una manera de humanizar la figura de un Trump que ha caído en picado en cuanto a popularidad tras sus últimas intervenciones internacionales, especialmente con la guerra contra Irán. A esto se suma que la secretaria de prensa dijo en tono bromista antes de la cena que «habría tiros», lo cuál tampoco se entiende. Lo que parece claro es que había personas que sabían de su nombre, ¿también de sus intenciones? El enigma Cole Allen.