El operativo se desarrolla en la playa de Benítez y el entorno de El Trampolín por el riesgo para una infraestructura estratégica y para los propios migrantes
La Policía Nacional ha desplegado este domingo más de 300 efectivos en Ceuta para desalojar los asentamientos de migrantes situados en las inmediaciones de la planta desaladora, en una operación que afecta principalmente al entorno de la playa de Benítez y El Trampolín. Los agentes han comenzado la actuación a primera hora de la mañana con el objetivo de levantar los asentamientos instalados junto a esta infraestructura estratégica para el abastecimiento de agua de la ciudad.
La zona objeto de la operación se encuentra en la confluencia de la desalinizadora con el arroyo que limita la playa de Benítez por su extremo oriental. En este espacio se habían establecido cientos de migrantes que llegaron a Ceuta durante las entradas masivas de los días 30 y 31 de julio, además de haberse levantado tiendas, refugios improvisados y otras estructuras. Algunos de estos asentamientos se encontraban incluso entre los bloques de hormigón del espigón que protege la instalación.
La operación responde, según la Jefatura Superior de Policía, a una doble finalidad. Por un lado, pretende garantizar la seguridad de la planta desaladora y evitar posibles accesos no autorizados a una infraestructura considerada esencial para el abastecimiento de agua potable de Ceuta. Por otro, busca reducir el riesgo para las propias personas asentadas en una zona especialmente peligrosa por la presencia de bloques de hormigón, desniveles y espacios próximos al mar.
La situación había sido advertida previamente por el Gobierno de Ceuta. El pasado 11 de septiembre, la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda reclamó a la Delegación del Gobierno el desalojo urgente del asentamiento, después de que un informe técnico de la empresa municipal de aguas ACEMSA alertara del incremento de personas y estructuras en las inmediaciones de la planta.
El informe señalaba que la explanada ocupada forma parte del sistema de captación de la desaladora y que debía mantenerse en condiciones adecuadas de limpieza, seguridad, protección y accesibilidad para permitir las labores de explotación y mantenimiento de la instalación. La petición de la Ciudad Autónoma incluía también la retirada de tiendas y refugios, la limpieza de la zona y la adopción de medidas para impedir nuevas ocupaciones.
Los migrantes serán trasladados a otra zona
Los migrantes desalojados están siendo trasladados hacia las inmediaciones de la antigua fábrica del Guano, una zona próxima a la playa del Trampolín pero situada a mayor distancia de la planta desalinizadora. El espacio, sin embargo, ya concentra otros asentamientos levantados durante las últimas semanas de la crisis migratoria.
La operación no supone, por tanto, una devolución a Marruecos de las personas afectadas, sino un traslado dentro de Ceuta para retirar los asentamientos de la zona considerada especialmente sensible. La previsión es que permanezcan en la nueva ubicación hasta que se habiliten los espacios habitacionales necesarios para su alojamiento.
Un dispositivo de unos 350 funcionarios
En el operativo participan seis grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), además de efectivos de la Unidad de Medios Aéreos y agentes especializados en Extranjería. En total, las fuentes policiales sitúan el dispositivo en unos 350 funcionarios.
Una vez finalizado el desalojo, los servicios de la Ciudad Autónoma tienen previsto actuar sobre el terreno para limpiar y vallar el perímetro de la zona. Durante esos trabajos se mantendrá vigilancia policial para evitar que vuelvan a instalarse asentamientos junto a la infraestructura.


