Irán y Estados Unidos, «más cerca que nunca» de llegar a un histórico pacto de paz

El ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, dijo a su vez que «Irán es el ganador de la guerra» en Oriente Medio debido a la resistencia del gobierno

Las negociaciones entre Teherán y Washington parecen haber alcanzado su punto culminante. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, anunció que ambas naciones están «más cerca que nunca» de ratificar un memorando de entendimiento. Según detalló el jefe de la diplomacia, el pacto definitivo se ha consensuado gracias a la mediación de Pakistán y se podría firmar en los “próximos días” de manera estrictamente remota y digital, contradiciendo los reportes occidentales que sugerían un encuentro presencial en territorio europeo.

A pesar del evidente optimismo diplomático, el tono discursivo de Teherán mantiene una fuerte carga de confrontación ideológica. Al evaluar el resultado del prolongado conflicto geopolítico y militar, el ministro de Exteriores fue tajante en sus declaraciones ante la televisión estatal de su país. En su intervención, Araqchí consideró que “Irán es el ganador de la guerra con Estados Unidos”, país que no pudo, en su opinión, derrotar a la República Islámica, ensalzando la resistencia de su Gobierno.

El borrador del tratado se divide en dos fases bien diferenciadas. La primera contempla la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero, el cese definitivo de las hostilidades en diversos frentes regionales —incluyendo el Líbano— y el levantamiento mutuo del bloqueo en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde transitaba el 20 % del crudo mundial. No obstante, la delegación persa aclaró que los asuntos más espinosos en materia de defensa y soberanía tecnológica se postergarán, señalando que en la segunda parte del acuerdo se abordaría más adelante la cuestión nuclear.

Objetivos a cumplir

Por su parte, la Casa Blanca ha manifestado una postura igualmente optimista sobre la resolución del conflicto, aunque bajo una narrativa de victoria propia. Desde Washington se ve este avance como el cumplimiento de las promesas de su Ejecutivo para estabilizar el comercio global y neutralizar las amenazas en Oriente Medio. En este sentido, desde Estados Unidos también se espera firmar «en los próximos días” un acuerdo que cumpliría los «objetivos principales» del presidente, Donald Trump, como reabrir el estrecho de Ormuz y poner las bases para desmantelar el programa nuclear iraní, tal y como declaró este viernes un alto cargo de la Administración.

Un funcionario estadounidense, bajo estricta condición de anonimato, reveló en una conferencia telefónica con periodistas que existe un «85 % de confianza» en que la rúbrica se concrete a la brevedad, reconociendo que están listos para sellar el pacto pero que aún no pueden otorgar una fecha exacta. De este modo, y en medio de discursos cruzados donde ambos bandos se proclaman vencedores, la comunidad internacional aguarda con expectación el fin formal de una de las crisis geopolíticas más severas de los últimos tiempos.