Ambos dirigentes defienden la necesidad de coordinar estrategias y programas comunes en el momento de mayor decadencia del espacio progresista y reforzar su influencia política
La exvicepresidenta del Gobierno valenciano Mónica Oltra y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, han defendido la necesidad de reforzar la unidad de las fuerzas de izquierdas durante el acto ‘Espai de Trobada’, celebrado en el Parque de Cabecera de València y con la asistencia de más de 2.000 personas, según la organización que gritaron: «La izquierda unida jamás será vencida».
Ambos dirigentes han coincidido en que la fragmentación electoral de la izquierda debido a los últimos acontecimientos, más evidente que nunca, debe superarse mediante acuerdos políticos y estrategias comunes, apelando a “trascender siglas y diferencias” para aumentar su capacidad de influencia institucional.
Durante su intervención, Rufián, siempre encantado de apelar a la oratoria más que a los hechos, ha subrayado la necesidad de actuar con “inteligencia política” y ha advertido del impacto que puede tener la división de candidaturas en distintos territorios. En este sentido, ha planteado la posibilidad de avanzar hacia programas compartidos o mecanismos de primarias para evitar la dispersión del voto.
El portavoz de ERC, que dijo en su día que venía a la política para «un espacio corto de tiempo» y ya lleva más de una década, ha defendido que la unidad no implica renunciar a identidades políticas, sino mejorar la coordinación electoral para maximizar resultados en escenarios de competencia con la derecha y la ultraderecha.
Oltra, la imputada
Mónica Oltra, por su parte, ha defendido la capacidad de la movilización social como herramienta de transformación y ha insistido en que “no es inevitable” el avance de la ultraderecha, subrayando la importancia de la organización política y ciudadana. No parece la mejor representante para levantar a la izquierda porque recordemos que fue imputada en el marco de una causa judicial relacionada con la gestión de un caso de abusos sexuales a una menor tutelada por la Generalitat Valenciana.
Mientras ejercía como vicepresidenta y consellera de Igualdad, se le acusan presuntamente posibles delitos de ocultación a la justicia, prevaricación, omisión del deber de perseguir delitos y malversación. La exvicepresidenta ha apelado a la necesidad de fortalecer espacios comunes de cooperación y ha puesto en valor experiencias de movilización colectiva como ejemplo de resistencia política y social, en el fondo palabras vacías.
El acto ha reunido a dirigentes de distintos grupos de la izquierda valenciana y estatal, en un ambiente de apoyo a las intervenciones y con mensajes centrados en la coordinación política y el futuro electoral del espacio progresista, muy tocado tras la multitud de casos de corrupción que asolan al gobierno sanchista y la poca credibilidad de habituales como Iglesias, Montero o Yolanda Díaz.


