España ha hecho historia pero no como antaño, ahora en el plano negativo. No se encuentran registros de una migración como la ocurrida ayer y que sigue produciéndose, en la historia reciente mundial sin que haya persecuciones o guerras de por medio, es decir graves crisis humanitarias. Aunque las autoridades españolas todavía no han confirmado oficialmente esa cifra, de corroborarse los más de 50.000 inmigrantes llegados supondría un episodio sin precedentes documentados en cualquier frontera en el mundo.
La mayor crisis migratoria vivida hasta ahora en España fue precisamente en Ceuta en mayo de 2021, cuando entre 8.000 y 10.000 personas accedieron a la ciudad en aproximadamente 48 horas tras la relajación de los controles fronterizos por parte de Marruecos. Aquella situación fue considerada entonces un hecho excepcional en la historia reciente de España.
Si finalmente se confirma una cifra superior a 50.000 entradas en apenas unas horas, no existe un precedente ampliamente documentado de una magnitud similar en una frontera no ya de de la Unión Europea, sino en el mundo, protagonizado por migración irregular no derivada directamente de un conflicto bélico como es el caso.
La comparación con otros escenarios internacionales refleja la excepcionalidad del caso. En la frontera entre Estados Unidos y México, durante la mayor crisis migratoria registrada entre 2023 y 2024, los máximos diarios rondaron los 10.000 encuentros de la Patrulla Fronteriza, una cifra muy inferior a la estimación conocida para Ceuta. Además, esos registros corresponden a encuentros con migrantes, no necesariamente a personas que consiguieron permanecer en territorio estadounidense.
Otro caso frecuentemente citado es el de la frontera entre Venezuela y Colombia, donde en determinados momentos llegaron a registrarse alrededor de 50.000 cruces diarios. Sin embargo, la mayoría correspondía a pasos legales y temporales para trabajar, comprar alimentos o recibir atención sanitaria, regresando posteriormente a Venezuela, por lo que no pueden equipararse a una entrada irregular masiva destinada al asentamiento permanente.
Las cifras superiores sí aparecen en grandes éxodos humanitarios
Los únicos episodios claramente documentados con decenas de miles de personas cruzando una frontera en un solo día corresponden a desplazamientos forzados por guerras, persecuciones o crisis humanitarias.
Entre los ejemplos más conocidos figuran:
- La partición de India y Pakistán (1947), que provocó uno de los mayores movimientos de población de la historia contemporánea.
- La guerra de Kosovo (1999), cuando decenas de miles de refugiados cruzaban diariamente hacia Albania y Macedonia.


- La crisis de los rohinyás (2017), con jornadas en las que más de 50.000 personas huyeron desde Myanmar hacia Bangladés.
- La invasión rusa de Ucrania (2022), que provocó millones de desplazamientos en apenas unas semanas hacia Polonia, Rumanía y otros países europeos.
En todos estos casos, los desplazamientos estaban motivados por conflictos armados, persecuciones étnicas o amenazas directas para la vida de la población civil, circunstancias muy diferentes a las que describen las autoridades en la actual crisis de Ceuta. España está haciendo uno de los mayores ridículos históricos, todo gracias al gobierno más incompetente de su historia.


