Quinto encierro: Emocionante, con un soberbio comportamiento de de los toros de José Escolar

Salieron perezosos y asustados pero conforme se fueron encontrando con los mozos, la ganadería de José Escolar dio una exhibición de lo que debe ser un toro en un encierro. No importó que jóvenes se metieran en medio de la manada, que se partiera levemente casi al final de Estafeta, que uno de ellos a la altura de Telefónica se ladeara hasta tocar la valla con el cuerno. Fue una carrera limpia y emocionante, que se saldó con 15 heridos, 10 traslados al hospital y una cornada en la cara.

Realmente, un balance menor en función de lo que se vio sobre las calles de Pamplona. La masificación es un hecho, lo que provoca más caídas que nunca y, por tanto, que el toro acabe pisando a muchos mozos, lo cuál es el menor de los males en cuanto a contacto con el animal. Cada vez parece más díficil que haya tan pocos accidentes, pero en este caso los toros estuvieron espléndidos, inmejorables. En la cuesta de Mercaderes, se toparon con un joven que se había quedado en medio de dos novillos, porque no vio venir a uno de ellos, y salió intacto tras agarrarse al cuerno del que venía por la izquierda.

El de azul se encontró en medio de dos toros

Una vez que acabó la cuesta, la curva de Estafeta, al contrario que ayer, estaba totalmente despejada. En Estafeta se encontraron con demasiados corredores pero los sortearon bien, es más, los buenos corredores pudieron disfrutar de más tiempo pegados al cabestro, a pesar del poco espacio, debido a que no corneaban. Fue al final de la calle, como ya es habitual, donde se dividió ligeramente la manada, como pasó ayer.

Los cabestros tiraban del grupo, con siete toros adelantados y tres a diez metros. Esto pudo provocar males mayores, sobre todo cuando uno de los rezagados, justo en la última parte antes de entrar a la plaza, se ladeó hacia la izquierda hasta la valla, perdido del resto, pero los corredores lo supieron redirigir hasta entrar en la plaza sin que corneara, a priori, a ninguno de los presentes. Y todo ello en 2 minutos y 36 segundos. Toros rápidos y mansos que dejaron quizás la corrida seguramente más vistosa de estos San Fermines.