El rancho de Esptein en Nuevo México podría ser un centro de retiro cristiano

El empresario que ha adquirido la propiedad quiere convertirlo en un lugar de oración y reflexión con el nombre de Rancho San Rafael

El rancho de Jeffrey Epstein en Nuevo México, conocido durante años como Zorro Ranch, podría tener un nuevo destino muy distinto a su pasado. La propiedad, que estuvo asociada a abusos y tráfico sexual, al igual que otras propiedades del magnate, está siendo objeto de un proyecto de transformación con fines religiosos.

El empresario texano Don Huffines adquirió el extenso terreno y ha manifestado su intención de convertirlo en un centro de retiros cristianos. Como parte del cambio simbólico, el lugar pasaría a llamarse “Rancho San Rafael”, en alusión al arcángel vinculado con la sanación en la tradición cristiana.

Según declaraciones públicas del nuevo propietario, la iniciativa busca resignificar un espacio marcado por el escándalo. La propuesta apunta a que el predio funcione como sitio de oración, reflexión y acompañamiento espiritual.

El rancho fue durante años uno de los enclaves más herméticos del magnate financiero. Tras la muerte de Epstein en 2019 y los procesos judiciales derivados de su red de explotación, varias de sus propiedades fueron vendida. Aunque autoridades locales y legisladores han señalado la necesidad de esclarecer completamente lo ocurrido allí antes de que avance cualquier proyecto.

La reconversión del lugar ha generado reacciones divididas. Mientras algunos ven en la iniciativa un intento de redención simbólica, otros consideran que el peso histórico del sitio dificultará desligarlo de su anterior propietario. El plan se encuentra en fase preliminar y no se han anunciado fechas concretas de apertura. El futuro del antiguo Zorro Ranch dependerá tanto de los desarrollos legales como de la viabilidad del proyecto espiritual planteado por sus nuevos dueños.