Cualquiera que no conociese a Sánchez y le escuchara hoy hablando del pacto entre PP y Vox en Extremadura estaría preocupado. No puede ser de otra manera cuando lo califica de «infame«, de «vergüenza«, «indecencia» e incluso podría asustar a alguien cuando dice que es un retroceso a «oscuros tiempos pasados» en clara referencia al franquismo. ¿Qué ha pasado?, se pregunta uno. Pero es Sánchez, sabe que le quedan cuatro telediarios y ha vuelto a hacer el ridículo. Y todo ello después de estafar presuntamente a sus propios votantes con el ‘pucherazo’ de 2016 y de estar rodeado por las cuatro esquinas de todo tipo de escándalos. La infamia está en su casa.
Sobre todo, porque está faltando el respeto de manera muy grave a esa comunidad comparándola con los inmigrantes actuales que estamos recibiendo en España, que han provocado que la delincuencia esté en máximos históricos. ¿Cuántos de esos inmigrantes extremeños que se desplazaron al norte de España o al extranjero lo hicieron con otro motivo que no fuera ir a trabajar y ganarse la vida, cuál era el porcentaje de delincuencia entre aquellos extremeños que les privaron de oportunidades en su tierra: entre un 0 y un 1 % siendo muy generosos? Realmente no hay ningún discurso posible para criticar la voluntad de Extremadura, por tanto el ridículo estaba asegurado, pero no se ha evitado.
Pero ya el colmo del colmo es ver a Sánchez hablar, criticar o decir nada de pactos. Es como si Hannibal Lecter diera una conferencia sobre nutrición saludable. Aunque esté más demacrado, es la misma persona que dijo que no iba a pactar con Bildu y que no iba a pactar con los independentistas. Ay nuestra ‘Españita’, cuando en el futuro se escriban libros sobre la figura de este individuo nadie nos va a creer. Es el sumun de la indecencia, de la falsedad y de la hipocresía, y todo ellos después de las fundadas sospechas del ‘pucherazo’ a su propio compañera Yolanda Díaz en la campaña de 2016. Es que llega un momento que ya te entra la risa. No es una forma de hablar cuando se le compara con Maduro, cuando se dice que vendería a su madre si hiciera falta o que pactaría con el mismísimo diablo por diez minutos más de poder. No es ya sobrepasar todas las fronteras morales, es bombardearlas.
«Es un auténtica infamia que sea precisamente en Extremadura». Al revés y lo sabes, precisamente es la mejor prueba de que ya nadie se cree el socialismo. Extremadura ha sido históricamente uno de los territorios con mayor estabilidad electoral para el socialismo en España, especialmente desde el inicio de la autonomía. Pero eso es pasado. Personas migrantes fueron, pero no son tontos. Y ya han hablado. El PSOE se quedó a once escaños del PP y VOX a solo 7 de los socialistas. Entonces ahora decidirán lo que les venga en gana, pero lo que es seguro es que no lo podrán hacer con menos dignidad que tú.


