Real Madrid y Olympiacos se enfrentan este domingo en Atenas en la final de la Euroliga 2026 (18.00), un duelo que reedita uno de los clásicos recientes del baloncesto europeo, la final más repetida de siempre, y que decidirá el título continental en el Telekom Center. Los blancos buscan la duodécima Euroliga de su historia.
El conjunto blanco llega a la cita en un contexto especialmente delicado en su juego interior. El equipo dirigido por Sergio Scariolo, que no va de favorito esta vez, afronta el partido sin pívots de referencia disponibles tras las lesiones de jugadores clave como Edy Tavares, Alex Len y Usman Garuba, lo que ha obligado al técnico a reorganizar por completo su rotación en la pintura.
Estas ausencias condicionan de forma directa el plan de partido del Real Madrid, que deberá competir ante un Olympiacos sólido, con tres pívots, cada cuál mejor que el anterior y un estilo físico que suele castigar en la zona. Los blancos tendrán que tirar del joven Almansa y de Lyles y Okeke como falsos ‘cincos’. Aun así, ante el Valencia, cargar el rebote con jugadores rápidos que llegaban desde fuera le hizo mucho daño al cuadro taronja.

Pese a las bajas, el conjunto madridista confía en su experiencia en finales europeas y en la capacidad de su bloque exterior para compensar la desventaja interior, con jugadores como Campazzo o Hezonja, o la experiencia de Llull, llamados a asumir un papel protagonista. Los exteriores deberán compensar la falta de centímetros bajo lo aros ante su rival en el último campeonato europeo.
Rebote y defensa
Olympiacos, por su parte, llega como uno de los equipos más consistentes del curso, con ventaja de campo al jugar en Atenas y una plantilla diseñada para dominar el ritmo desde la defensa y el rebote, que pasó por encima del campeón Fenerbahce en las semifinales disputadas el viernes.
La final se presenta así como un choque de estilos condicionado por las lesiones del Real Madrid, que obligan al equipo español a competir desde la versatilidad y el control del ritmo ante un rival especialmente potente en la pintura, pero también con dinamita en el perímetro. Esta tarde se conocerá al campeón de Europa.


