El exlíder de Más País, Íñigo Errejón, ha reaparecido públicamente este jueves en los juzgados de Madrid tras muchos meses alejado del foco mediático tras la denuncia por agresión sexual de Elisa Mouliaá. Su presencia responde a la querella por calumnias que interpuso contra la actriz, en un nuevo episodio del conflicto judicial entre ambos.
A su llegada, Errejón aseguró que acudía a los tribunales para “poner límite a las difamaciones y calumnias”, defendiendo su posición ante las acusaciones vertidas en los últimos meses. Su comparecencia marca una de sus intervenciones más visibles desde que se apartó de la primera línea política.
La vista judicial prevista no pudo celebrarse finalmente debido a la incomparecencia de Mouliaá, lo que obligó a aplazar el procedimiento. Según fuentes del caso, la ausencia se debió a motivos relacionados con su defensa legal. Aun así, el expolítico defendió que los acontecimientos y los testimonios han ido jugando a su favor: «El tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio, aunque más lentamente de lo que a mí me gustaría», declaró.
Este episodio supone un nuevo capítulo en un enfrentamiento que ha tenido un notable impacto mediático y político. La situación se remonta a las acusaciones cruzadas entre ambas partes, que derivaron en acciones judiciales por presuntos delitos contra el honor. Errejón llevaba más de un año con un perfil público muy bajo tras el escándalo que afectó a su trayectoria política. Durante este tiempo, sus apariciones han sido escasas y alejadas del debate político cotidiano.
Su presencia en los juzgados ha sido interpretada como una reaparición relevante. No obstante, esta comparecencia ha vuelto a situarlo en el centro de la actualidad informativa. El caso continúa abierto y pendiente de nuevas fechas judiciales, en las que se determinará el recorrido de la querella y las posibles consecuencias legales. Mientras tanto, el regreso de Errejón a la escena pública reabre el interés sobre su situación personal y política.


