El rey Felipe VI inició una visita oficial a China que marca un nuevo impulso en las relaciones bilaterales entre ambos países. Acompañado por una delegación de empresarios y miembros del Gobierno, el monarca fue recibido en Pekín con honores de Estado por el presidente Xi Jinping. Durante la jornada se firmaron varios acuerdos estratégicos en materia de comercio, tecnología verde y cooperación cultural.
Entre los compromisos destacan el fortalecimiento de las exportaciones españolas —especialmente en el sector agroalimentario y marítimo— y la promoción de inversiones chinas en energías renovables y movilidad eléctrica. El viaje se produce en un contexto de creciente competencia internacional y busca posicionar a España como un socio europeo fiable en Asia.
Durante su discurso en el Gran Palacio del Pueblo, Felipe VI destacó “la importancia de mantener un diálogo sincero y constructivo que impulse un futuro compartido de prosperidad y sostenibilidad”. Hizo un guiño, además, a su homónimo al destacar la «relación sólida» entre ambos países, lo cuál interesa en vista del crecimiento y la capacidad del país nipón. Por su parte, Xi Jinping afirmó que “China valora profundamente la amistad con España y desea ampliar la cooperación en beneficio mutuo”.
La visita incluye encuentros con representantes empresariales y culturales, así como un foro bilateral sobre innovación y sostenibilidad. Fuentes diplomáticas consideran que este viaje refuerza la presencia internacional de España y consolida una etapa de cooperación pragmática con la segunda economía del mundo.


