La Sagrada Familia se convierte en la iglesia más alta del mundo con 172,5 metros

Barcelona vuelve a hacer historia con uno de sus símbolos más universales: la Basílica de la Sagrada Familia. Con la reciente colocación de la torre dedicada a Jesucristo, el emblemático templo diseñado por Antoni Gaudí se ha convertido oficialmente en la iglesia más alta del mundo, alcanzando los 172,5 metros de altura. Esta nueva marca supera a la de la catedral de Ulm, en Alemania, que durante más de un siglo ostentó el récord con 161 metros. El logro no solo representa un hito arquitectónico, sino también un reconocimiento al genio modernista que soñó con unir arte, naturaleza y espiritualidad en una misma obra, inacabada por otro lado.

La torre central, coronada por una cruz de vidrio iluminada, simboliza la unión entre la tierra y el cielo. Su diseño respeta la visión original de Gaudí, quien concibió el templo como una Biblia de piedra que guiara a los fieles mediante la luz y las formas naturales. Aunque las obras de la Sagrada Familia comenzaron en 1882 y aún no están completamente terminadas, este avance marca un punto de inflexión.

La noticia ha despertado cierta curiosidad, más allá de que las iglesias son consideradas hoy en día como un elemento de poco valor y poca utilidad, a pesar de su majestuosidad. Con su nueva altura, la Sagrada Familia no solo domina el horizonte de la ciudad, sino que reafirma su condición de ícono espiritual, cultural y arquitectónico del siglo XXI. Se espera que el edificio, eternamente en obras, se complete en 2026 coincidiendo con el centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí, cumpliendo así el sueño inacabado del autor.