El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asistió este domingo a la final del Mundial de 2026 entre España y Argentina desde el palco de autoridades del MetLife Stadium, en Nueva Jersey. Sin embargo, una vez concluido el encuentro, no participó en la ceremonia de entrega de medallas y del trofeo, un acto que quedó reservado a las principales autoridades institucionales y deportivas.
Quien sí bajó al césped fue el rey Felipe VI, que acompañó a los jugadores españoles durante la entrega de las medallas y estuvo presente en el momento en el que la selección levantó la Copa del Mundo. Junto a él estuvieron el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como jefe de Estado del principal país anfitrión del torneo.
El acto se comprende desde la perspectiva del presidente americano Trump que, de algún modo, quiso castigar las últimas injerencias con el gobierno español en materia política a raíz, sobre todo, del conflicto con Irán. A pesar de que en la última ocasión, el estadounidense aseguró que España había pagado lo que debía, no corren buenos tiempos en la relación con España y especialmente, al que ya mandó sentarse en una de las reuniones de la ONU.
La ausencia de Sánchez en la entrega del trofeo se explicó respecto al protocolo establecido por la FIFA para este tipo de ceremonias, en las que es más habitual que participen los jefes de Estado, representantes de la organización y otras autoridades designadas. El presidente español permaneció en el palco mientras el foco institucional recaía sobre Felipe VI durante el momento más simbólico de la celebración.

La escena tuvo además un evidente trasfondo político. Trump y Sánchez mantienen desde hace meses una relación marcada por las discrepancias, especialmente a raíz de las diferencias sobre el gasto en defensa dentro de la OTAN y de las críticas lanzadas por el mandatario estadounidense hacia el Gobierno español. A pesar de ello, ambos coincidieron en el palco y se saludaron antes del inicio del encuentro, incluso Trump señaló que «no tengo tensión con nadie».
Trump entrega la Copa a la selección española
La imagen más destacada de la noche fue la de Donald Trump entregando la Copa del Mundo al capitán de la selección española, pese a las tensiones diplomáticas mantenidas en los últimos meses entre Washington y Madrid. El presidente estadounidense incluso permaneció sobre el estrado durante parte de la celebración, apareciendo en un lateral en la fotografía oficial junto a los campeones del mundo.
Tras el encuentro, Trump restó importancia a las diferencias con el Gobierno español y aseguró ante los medios que «no tengo tensión con nadie», al tiempo que felicitó a España por la conquista de su segundo Mundial.


