Un pueblo inglés quiere independizarse del Reino Unido si le ponen un centro de inmigrantes

Piddington se rebela contra el plan del Gobierno laborista para instalar a 1.250 solicitantes de asilo junto a una localidad de solo 370 habitantes

Lo que parecía una decisión administrativa ha acabado provocando una reacción insólita en Inglaterra. Los habitantes de Piddington, un pequeño pueblo del condado de Oxfordshire con apenas 370 vecinos, han decidido impulsar un referéndum simbólico de independencia del Reino Unido después de conocer los planes del Gobierno laborista para instalar junto a la localidad un centro con capacidad para 1.250 solicitantes de asilo varones.

La iniciativa ha sorprendido por su contundencia y por el respaldo recibido. En una votación preliminar celebrada el 4 de julio, fecha que coincidía con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, el 96 % de los participantes apoyó convocar una consulta sobre la separación de la localidad del Reino Unido. El resultado fue prácticamente unánime: 175 votos a favor y solo siete en contra.

El origen del conflicto se encuentra en el proyecto del Ministerio del Interior británico, que estudia convertir parte de la guarnición militar de Bicester en un gran centro de acogida para inmigrantes ilegales mientras se tramitan sus solicitudes de asilo. Las instalaciones podrían comenzar a funcionar a finales de 2026.

Lo que ha desatado la indignación de los vecinos es la desproporción del proyecto. El futuro complejo tendría capacidad para más de tres veces la población de Piddington, una circunstancia que los residentes consideran capaz de transformar por completo la vida del municipio.

Los habitantes aseguran además que conocieron la iniciativa cuando esta ya estaba prácticamente decidida, sin haber sido consultados previamente. Esa sensación de falta de representación fue la que llevó a organizar una reunión de emergencia en junio, de la que surgió la idea de promover el referéndum.

Una independencia imposible, pero con un fuerte mensaje político

Aunque una localidad británica no puede declarar unilateralmente su independencia, ya que cualquier proceso de este tipo requeriría la autorización del Gobierno y del Parlamento, los vecinos insisten en que la consulta busca lanzar un mensaje político y denunciar que se sienten ignorados por las autoridades.

Más allá del carácter simbólico de la propuesta, los residentes muestran su inquietud por las consecuencias que podría tener la llegada de un centro de estas dimensiones. Entre las principales preocupaciones figuran la seguridad, la presión sobre las infraestructuras y el impacto en los servicios públicos de una comunidad eminentemente rural.

El Gobierno amplía su plan para reducir el uso de hoteles

La base militar de Bicester forma parte del plan del Ejecutivo laborista para sustituir progresivamente los hoteles utilizados para alojar solicitantes de asilo. En total, el Gobierno prevé habilitar tres instalaciones militares con capacidad para unos 3.750 inmigrantes.

Los otros dos recintos seleccionados son las bases de RAF Linton-on-Ouse, en Yorkshire del Norte, y RAF Barnham, en Suffolk, donde también se han registrado protestas vecinales. A ello se suma la ampliación de los centros ya existentes de Wethersfield, en Essex, y Crowborough, en Sussex, que permitirán acoger a otros 1.750 solicitantes de asilo.

La protesta de Piddington se ha convertido así en uno de los ejemplos más llamativos del creciente malestar que generan estos proyectos en pequeñas localidades. Lo que comenzó como un plan para reorganizar el sistema de acogida ha terminado provocando una situación inédita: un pueblo dispuesto a votar simbólicamente su independencia para intentar frenar la llegada de un centro de inmigrantes que superaría ampliamente a su propia población.