Sánchez reprocha a la UE la falta de solidaridad y asegura que «mi gobierno» afrontó la crisis con el respaldo del país que como se ve en numerosos vídeos, colaboró en la invasión
Pedro Sánchez ha defendido la actuación del Gobierno durante la crisis migratoria de Ceuta asegurando que la situación pudo reconducirse gracias a «la estrecha colaboración con las autoridades de Marruecos y con muy poco apoyo de otros países de la Unión Europea». La afirmación ha llamado la atención porque llega después de que la entrada masiva de alrededor de 50.000 inmigrantes, según las estimaciones ofrecidas, se produjera precisamente desde territorio marroquí, en un episodio en el que distintos responsables políticos y medios señalaron la actuación de Rabat por permitir o facilitar el cruce durante las primeras horas, como se puede apreciar en numerosos vídeos.
En la carta remitida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, el jefe del Ejecutivo solicita la convocatoria urgente de una reunión de ministros del Interior para coordinar una respuesta europea y reivindica que la protección de las fronteras exteriores es una responsabilidad compartida de todos los Estados miembros.
Sánchez sostiene que España consiguió restablecer el control de la frontera en menos de 48 horas, prestar asistencia humanitaria y repatriar prácticamente a todos los inmigrantes, atribuyendo ese resultado a la colaboración de Marruecos y lamentando el escaso respaldo recibido por parte de algunos socios europeos. «Fue gracias a mi Gobierno que pudimos restablecer la situación».

Precisamente esa referencia a Rabat ha generado interrogantes, ya que el país al que el presidente agradece ahora su cooperación fue señalado durante la crisis por el papel desempeñado en una entrada masiva que solo pudo producirse desde territorio marroquí. El Gobierno no aborda en la carta esa aparente contradicción y centra su mensaje en defender la cooperación posterior entre ambos países para devolver la normalidad a la frontera.
Críticas
Además, el presidente critica la postura de gobiernos como los de Italia, Polonia, Finlandia y Dinamarca, que cuestionaron la gestión española e incluso plantearon medidas como el cierre de fronteras. Sánchez califica esas reacciones de «egoístas», «polarizadoras» e «ilegales», y sostiene que responden a «prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos». Unas palabras que contrastan con los traslados en camión escoltados a la frontera con España.
El jefe del Ejecutivo insiste también en que España es una de las fronteras exteriores menos permeables de la Unión Europea, recuerda que Ceuta no pertenece al espacio Schengen y defiende que la práctica totalidad de los inmigrantes ya ha sido devuelta a Marruecos.


