Los últimos episodios protagonizados por un número indeterminado, pero muy importante de ciudadanos extranjeros llegando a nuestro país de manera ilegal, por la ciudad autónoma de Ceuta, ha puesto en evidencia la pobre defensa de las fronteras de España. Todo el mundo ha sido testigo de cómo miles de personas atravesaban la frontera española que nos separa de Marruecos a través de Ceuta sin ninguna dificultad.
Los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado se han visto desbordados por miles de personas, lo cuál ha llevado a los vigilantes de la frontera a tener que renunciar a su labor ya que supondría un riesgo para su integridad física y que podría suponer la pérdida de la vida. Pese a la gravedad de la situación, el gobierno de España ha renunciado a decretar la emergencia nacional. Una renuncia difícil de justificar a tenor de lo que estaba sucediendo en nuestra frontera. Y es que la citada renuncia ha llevado a especular hasta levantar sospechas de que la avalancha de ciudadanos sobre la frontera no ha sido ninguna sorpresa para el ejecutivo.
Nuestros servicios secretos, el CNI, tiene la suficiente capacidad que el episodio que he señalado fuera detectado por los espías españoles y puesto en conocimiento de las autoridades. El gobierno y, sobre todo, el ministro del Interior, Marlaska, y la ministra de defensa, Robles, habrían estado informados supuestamente del movimiento. Algo que debería haber llevado a los ministros y presidencia del gobierno a tomar medidas preventivas entre las que se encontraban el reforzamiento de las fronteras. Lo cuál sabemos que no ha sucedido.
La dejadez por parte del gobierno de no reforzar las fronteras del sur con el objetivo de impedir la entrada de cientos de individuos se ha convertido en una auténtica invasión. Han llegado a nuestro país individuos que en algunos casos son sospechosamente potenciales delincuentes al haber indultado el rey marroquí, en las últimas semanas, a 3.000 delincuentes que se encontraban cumpliendo condena, con lo que conlleva para los ciudadanos españoles.
No cabe duda que la avalancha de personas sobre Ceuta procedentes e impulsada por Marruecos podría tener consecuencias muy graves para la seguridad de los españoles y sobre todo para los ceutís. Consecuencias que ya se están viendo con numerosos coches calcinados y contenedores de basura quemados, además de saqueos y un tremendo caos.
Lo realmente preocupante de todo ello es que el gobierno de España se ha arrugado frente a quien impulsó y, me atrevería a decir, organizó este éxodo reivindicativo de la soberanía de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Me refiero a nuestro vecino geográfico de Marruecos. Desconozco por qué el ejecutivo español ha respondido condenando la violación de nuestra frontera y nada ha reprochado al país alauí. Bien al contrario, se ha felicitado por las buenas relaciones que tenemos. Una mentira tan enorme que no cabe duda que lo recogerá en el libro Güines de los records.
Sátrapa rey marroquí
El rey de Marruecos actúa como el nacionalismo. Para él todo es poco. En una decisión que nadie sabe por qué, Pedro Sánchez cedió a que Marruecos se anexionara las tierras del pueblo saharaui. A pesar de ello, de haber sido agraciado con un premio casi imposible de conseguir no se ha conformado y aspira a la anexión de Ceuta y Melilla.
El sátrapa rey marroquí sabe de la debilidad de nuestro gobierno y actúa en consecuencia llevando a cabo una estrategia que, hasta ahora, está siendo acertada. Los ciudadanos de Ceuta y Melilla confirman ese modo de tratar de conseguir la anexión de territorio que siempre fue español.
La invasión de Ceuta está llevando a la población de la ciudad a que el miedo se apodere de ella. No pueden salir a la calle por miedo a que sean asaltados y que les roben. Los comercios se encuentran cerrados por temor. Y lo lamentable es que centros de salud permanecen cerrados. Apenas se puede llevar una vida normal. Incluso los alimentos empiezan a escasear en las casas debido a ese cierre de los comercios.
Lo lamentable es lo que Sánchez ha dicho en la ciudad a la que ha visitado que “todo esto es fruto de las mafias”. Otra mentira más, otro bulo miserable. Sabe perfectamente que lo que ocurre en Ceuta es fruto de su incompetencia y su falta de compromiso con los ciudadanos y España.


