El director defiende su libertad de expresión, rechaza las etiquetas ideológicas y critica la polarización tras la polémica por Torrente
El director y actor Santiago Segura ha respondido con dureza a la oleada de críticas en redes sociales por su última película de la saga Torrente, denunciando un clima de “sectarismo, intolerancia y agresividad” en el debate público. El cineasta ha asegurado que ha optado por no leer comentarios ante el tono creciente de enfrentamiento, sobre todo, en las redes públicas.
En un mensaje difundido en redes, Segura ha afirmado que “un amigo me recomendaba no leer comentarios en redes” y ha lamentado que muchas de las respuestas estén cargadas de hostilidad. “Cuánto sectarismo, intolerancia y agresividad veo en la mayoría de respuestas”, ha señalado, cuestionando la coherencia de quienes denuncian el odio mientras, a su juicio, lo practican«. Ayer fue el invitado del programa La Revuelta y en la publicación en redes, sus críticos cargaron contra él
El director ha defendido su derecho a opinar sin ser etiquetado ideológicamente. “El haber cuestionado algún punto de la polémica ley trans no me hace tránsfobo”, ha afirmado, añadiendo que criticar la eficacia de las políticas de violencia de género “no me hace misógino”. También ha rechazado que su obra le sitúe en una posición política concreta: “El haber hecho una película en clave de humor sobre la ascensión de un facha al poder no me hace facha”.
Segura se ha definido como una persona de izquierdas, aunque ha marcado distancias con determinados sectores. “Yo soy de izquierdas, pero no de esta izquierda divisora, censora e intransigente”, ha indicado, criticando actitudes que, según él, recurren al insulto y al boicot contra quienes discrepan. “Soy más de una izquierda dialogante, inclusiva y conciliadora”, ha explicado, apostando por un debate público menos polarizado y más abierto a la discrepancia.
Pese a la polémica, Segura ha restado representatividad a las críticas más duras. “La gente que suelta aquí su bilis no es representativa de toda la sociedad”, ha señalado, mostrando confianza en que el clima social real sea más moderado que el reflejado en redes sociales. «No veáis ‘La Revuelta’ si no os apetece, por fortuna, aún estamos en un país libre”, ha concluido, en un mensaje que resume su rechazo a la presión social y a las campañas de boicot.


