El mayor efectuado en España ha movilizado a más de 20.000 personas, mientras que alguno, con sorna, ha comentado que «cuando el río suena, agua lleva«
Muchos gaditanos se han sobresaltado hoy a eso de las 10.00 tras la activación de una alerta de tsunami, la más grande efectuada en España, que ha movilizado a más de 20.000 personas en un ensayo sin precedentes para preparar a la ciudad ante un posible tsunami. A las 10:03 de la mañana se ha activado el sistema ES-Alert, enviando un mensaje de emergencia a los móviles de los residentes y visitantes del litoral gaditano. Simultáneamente han sonado sirenas y sistemas de megafonía para comprobar la eficacia de los canales de aviso en caso real. El escenario simulado partía de un terremoto de magnitud 7,6 en el Atlántico, inspirado en el seísmo de Lisboa de 1755. ¿Por qué semejante actuación? Como ha comentado alguno de los afectados, «cuando el río suena, agua llueva y nunca mejor dicho«, en referencia a que generalmente estos acontecimientos no son puntadas sin hilo, es decir, que algo pasa.
Diversos centros educativos, hoteles, edificios públicos y una residencia de mayores han llevado a cabo evacuaciones prácticas siguiendo rutas previamente planificadas. El Puesto de Mando Avanzado se ha instalado en las bóvedas de Santa Elena, desde donde se ha coordinado toda la operación. Los escolares también han participado en los desplazamientos hacia zonas seguras como ejercicio de autoprotección. Por su parte, en la playa de Santa María del Mar se ha realizado una simulación de rescate y un protocolo forense para evaluar la respuesta a posibles víctimas. La Unidad Militar de Emergencias ha colaborado con bomberos, sanitarios y fuerzas de seguridad en tareas de búsqueda de desaparecidos.
La zona franca ha sido otro punto clave donde se han analizado los tiempos de reacción, los planes de evacuación y la resistencia estructural de los edificios. El estadio de fútbol Nuevo Mirandilla ha funcionado como punto de acogida provisional y refugio elevado. Al finalizar el acto, las autoridades han destacado la implicación ciudadana y la eficacia general del simulacro, aunque han identificado aspectos de comunicación que deben mejorar. La experiencia, valorada como un éxito, servirá para actualizar los planes de emergencia y reforzar la preparación real de Cádiz ante un eventual tsunami.


