Sumar quiere imponer el asturiano y el aragonés

La formación de izquierdas ignora que solo del 1 al 3% de hablantes de los ciudadanos de sendas comunidades lo saben hablar

La izquierda española sigue queriendo fragmentar España en mil pedazos. Más allá de la imposición lingüística habitual, por la cuál en los colegios se utiliza el modelo inmersivo en catalán, vasco o gallego, independientemente de la procedencia del menor, una táctica fascista para adoctrinar a los más pequeños y crear un modelo ideológico nacionalista a costa de la decadencia del sistema escolar. Ahora el grupo Sumar quiere ir mas allá e imponer el aragonés y el asturiano como lenguas cooficiales en sus respectivos territorios y trasladarlo a las aulas. Independientemente de que los datos en cuánto a conocimiento y uso diario sean ridículos, impón que algo queda.

La formación comunista ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley relativa al reconocimiento de las especialidades de maestro y de profesor de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de aragonés y asturiano, y buscan debatirlo en la Comisión de Educación y Formación Profesional. El grupo político recuerda que, en la actualidad, las lenguas recogidas en la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias pero que carecen todavía de cooficialidad en sus comunidades respectivas, como es el caso del aragonés y del asturiano, no están incluidas en los reales decretos de especialidades del cuerpo de maestros y de los cuerpos de catedráticos y profesores de secundaria. Ni falta que hace.

Se trata de una imposición sin fundamento, puesto que en el caso de Asturias, la lengua asturiana es una lengua regional minoritaria. Según la Encuesta de Características Esenciales de la Población y Viviendas, solo alrededor del 2,8 % de la población declara que habla bien el asturiano. Por su parte, el aragonés es también una lengua muy minoritaria en su región. Según datos lingüísticos recientes, habría entre unos 10.000 y 25.000 hablantes dentro de la comunidad, en torno al 1–2 % de la población aragonesa en su conjunto, con cifras menores que lo usan de manera habitual. Datos y cifras que a la izquierda no parece importarle tenerlos en cuenta.