Trump asegura que Irán “nunca tendrá un arma nuclear” y confía en una resolución rápida del conflicto

Las conversaciones siguen vigiladas por Pakistán y Catar y en menor medida Rusia, que están ejerciendo de ‘negociadores’ internacionales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que Irán “nunca tendrá un arma nuclear” y aseguró que el conflicto abierto con Teherán podría resolverse “pronto”, en medio de las negociaciones internacionales para intentar frenar la escalada militar en Oriente Medio, una medida de la que se habla recurrentemente pero que no se lleva a efecto definitivamente.

Trump reiteró que su administración mantiene una línea roja clara respecto al enriquecimiento de uranio y defendió que Estados Unidos no permitirá que Teherán desarrolle capacidad atómica militar. El presidente estadounidense insiste en que la presión diplomática y militar seguirá aumentando si no se producen avances reales en las conversaciones.

Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó en las últimas horas que existen “avances” en las negociaciones para un posible alto el fuego. Las conversaciones están siendo mediadas por varios países, entre ellos Pakistán y Catar, aunque persisten diferencias profundas sobre el programa nuclear iraní y el control estratégico del estrecho de Ormuz.

Por parte iraní, el Gobierno de Teherán continúa acusando a Washington de bloquear acuerdos internacionales y deteriorar el Tratado de No Proliferación Nuclear. La misión iraní ante la ONU responsabilizó este sábado a Estados Unidos del fracaso de la última conferencia de revisión del tratado. Además, Irán mantiene reservas sobre algunas de las propuestas planteadas por Rusia para facilitar la paz, especialmente aquellas relacionadas con el traslado de uranio enriquecido fuera del país.

Partido republicano

En paralelo, dentro del Partido Republicano aumenta la presión sobre Trump para endurecer todavía más la postura militar frente al régimen iraní. Algunos senadores conservadores han pedido incluso nuevas ofensivas contra instalaciones estratégicas iraníes si fracasa la vía diplomática. Sin embargo, Trump es sabedor de que no le interesa que Rusia y China se coloquen abiertamente en su contra.

La guerra y las tensiones en la región también están teniendo un fuerte impacto económico internacional. El conflicto afecta directamente al precio de la energía y al transporte marítimo debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el comercio mundial de petróleo y gas.