El arranque de la gira europea de Bad Bunny en Barcelona ha venido acompañado de polémica después de los tremendos problemas de espacio, aglomeraciones y dificultades de movilidad dentro del recinto. Las críticas se han multiplicado en redes sociales durante las últimas horas, especialmente entre quienes asistieron a las zonas más próximas al escenario, que desembolsaron cantidades ingentes por ver a su ídolo y se encontraron con una pésima experiencia.
Varios espectadores aseguraron que el recinto presentaba una ocupación excesiva, incluso lejos del escenario, y que apenas existía margen para desplazarse con comodidad. Algunos asistentes relataron momentos de tensión debido a los empujones y a la acumulación de personas durante el inicio del espectáculo, coincidiendo con la salida del artista puertorriqueño al escenario.
Las imágenes difundidas en plataformas como X y TikTok muestran grandes concentraciones de público en distintas áreas del estadio, lo que ha generado debate sobre la organización y la gestión del aforo. Algunos usuarios criticaron también los elevados precios de las entradas en comparación con las condiciones del evento. Es el caso de @jordiferrandez, un joven que subió a redes la claustrofobia que se siente en las imágenes, incluso en la Zona Vip.
Pese a la controversia, el concierto reunió en el Estadio Olímpico de Montjuic a unas 55.000 personas y confirmó el enorme tirón internacional del cantante latino ante un público entregado. El espectáculo incluyó un gran despliegue audiovisual, efectos especiales y varios de los temas más populares de su último álbum. La organización, por el momento, no ha emitido un comunicado oficial respondiendo a las críticas sobre el espacio disponible y las aglomeraciones registradas durante la actuación.


