Una plaga de ratas se propaga en en los campamentos de desplazados en Gaza

La destrucción de infraestructuras, la acumulación de residuos y la falta de saneamiento favorecen la expansión de roedores y el aumento de infecciones entre la población desplazada en Gaza

Ratas y otros parásitos se están propagando de forma masiva en los campamentos de tiendas de campaña donde viven cientos de miles de palestinos desplazados en Gaza, en un contexto marcado por la destrucción de infraestructuras básicas, la acumulación de basura y la ausencia de sistemas de saneamiento, lo que ha generado un entorno insalubre en el que los roedores se reproducen con facilidad y entran en contacto directo con la población.

La situación afecta a una población de más de dos millones de personas desplazadas, muchas de ellas instaladas en viviendas destruidas, zonas abiertas o refugios improvisados sobre ruinas y carreteras, donde la falta de higiene, agua potable y servicios básicos ha convertido estos asentamientos en espacios altamente vulnerables a la proliferación de plagas y enfermedades asociadas.

Según testimonios recogidos en la zona, las ratas llegan a atacar durante la noche a personas que duermen en tiendas de campaña, provocando mordeduras en manos y pies, especialmente en niños, lo que ha obligado a algunas familias a organizar turnos de vigilancia nocturna ante la imposibilidad de controlar la infestación con medios limitados.

Personal sanitario en Gaza advierte de un incremento de infecciones derivadas de mordeduras de roedores y del contacto con ambientes contaminados, especialmente entre población vulnerable como menores, ancianos y enfermos, en un sistema sanitario ya bajo fuerte presión por la falta de recursos.

Miles de casos

Las autoridades médicas alertan además del riesgo de propagación de enfermedades como la leptospirosis, la fiebre por mordedura de rata y otras infecciones potencialmente graves, en un contexto en el que el control de plagas resulta extremadamente limitado por la falta de suministros y condiciones adecuadas.

Organizaciones humanitarias describen la situación como un entorno de vida colapsado, en el que la destrucción de redes de saneamiento, la acumulación de residuos y la falta de recogida de basura han creado condiciones óptimas para la expansión de roedores y otros vectores de enfermedad.

La Organización Mundial de la Salud ha registrado miles de casos de infecciones relacionadas con roedores y parásitos en lo que va de año en la Franja, lo que refleja la magnitud del problema sanitario en un contexto de crisis humanitaria prolongada.