VOX no se arruga ante el cuarto ataque a su sede de Vitoria

Los radicales de siempre la han tomado contra la sede de Vox de Vitoria. Tras el pasado fin de semana en el que se sucedieron dos actos vandálicos en dos días consecutivos, ya son cuatro ataques los que ha sufrido la nueva sede, un tanto más apartada que la anterior, y por tanto objeto de continuos ataques. «No van a conseguir que nos callemos sino todo lo contrario, que insistamos con más fuerza y tenacidad en denunciar actitudes como estas, ataques realizados por cobardes impresentables que actúan amparados por la oscuridad y, generalmente, pasamontañas, como quienes nos amenazan en nuestras mesas informativas aquí y en el resto de provincias vascas», señaló Jonathan Romero, juntero en Álava.

Los ataques organizados coinciden con una situación rocambolesca en el barrio de Errekaleor, donde viven algunos radicales, que han visto cómo los árabes, esa inmigración que tanto defienden, tratan de ocupar las casas okupas donde viven. Se han dado situaciones violentas, armados con palos y piedras ambos bandos, y tuvo que acudir la Policía, esa que tanto critican estos ‘antisistema’, pero a la que recurren en cuanto tienen problemas con estos ‘moros’, venidos de otras zonas ocupadas. Así esta la ciudad, con constantes ataques además a la libertad democrática y con la máxima dificultad de ser de derecha en un territorio nacionalista y socialista.

Desde la batalla campal que se produjo entre radicales y falangistas que habían concertado una manifestación, ataques en el Campus de Álava cuando VOX puso una mesa informativa y pintadas contra Abascal, pintadas contra la parlamentaria vasca de VOX, Amaia Martínez, en el comercio familiar, y demás actos vandálicos como fue más pintadas en la sede de CCOO y ahora estos cuatro actos lamentables a la sede del partido. En una ciudad gobernada por el PSOE, donde no se pone freno al aumento de la delincuencia, se mira para otro lado en muchas ocasiones, igual que se miraba para otro lado cuando ETA mataba. Una sociedad cobarde a todas luces y con Síndrome de Estocolmo claro.

Esta vez, el responsable del partido en Álava, Romero, fue a la policía a presentar una denuncia por los hechos acaecidos. Es que el propio sábado, el partido denuncia que «se quiso incendiar la sede» en lo que podría haber sido una auténtica tragedia, puesto que miembros del partido recuerdan que el conducto de gas «sobresale por encima de la puerta», en un portal donde viven niños y ancianos. Además, los vecinos aseguran en la madrugada del viernes a eso de las 2 de la mañana se escuchó una especie de explosión. A la mañana siguiente, los barrenderos retiraron una piedra de unos 3 kilos.

Las piedras con las que rompieron el cristal de un portal donde viven niños

La formación alavesa tiene claros los responsables. «Quienes protagonizan un impresentable Apartheid antidemocrático en administraciones como la Diputación alavesa y el Parlamento Vasco, liderado por el diputado general y el propio lehendakari, tienen una responsabilidad indudable y directa en este tipo de acciones al extender el lamentable discurso de que contra VOX cualquier cosa vale, cualquier acción violenta es válida, sin restar, eso sí un ápice de responsabilidad a quienes nos persiguen, amenazan y agreden desde partidos que habría que ilegalizar como EH Bildu», concluyó.