La Diputación Foral de Álava cierra la actividad este verano tras más de veinte denuncias por temas sexuales, además de carecer de trámites legales para su desarrollo
El campamento nudista de Bernedo no podrá abrir este verano tras la decisión de la Diputación Foral de Álava, que ha cerrado el expediente administrativo abierto contra la actividad y ha dictaminado la suspensión de su funcionamiento. La medida llega después de varios meses de investigación en torno a las colonias organizadas por la entidad Sarrea Euskal Udalekua, que el pasado año ya acumulaban más de una veintena de denuncias por presuntos abusos a menores de entre 10 y 15 años.
La confirmación ha sido realizada por el director de Juventud y Emancipación del Gobierno Vasco, Adrián López, en una entrevista en Radio Popular, donde ha señalado que la decisión será detallada en los próximos días por la diputada foral de Cultura y Deporte y responsable del Instituto de la Juventud, Ana del Val. Según explicó, aunque la competencia no es directa del Gobierno autonómico, existe una coordinación constante con las diputaciones para abordar la resolución del caso.
López ha subrayado que, de acuerdo con la Diputación alavesa, el campamento no se celebrará este año, y ha recordado que la actividad carecía de algunos de los trámites legales exigidos para su desarrollo. El expediente administrativo concluye así con la prohibición de reapertura de estas colonias, previstas inicialmente para comenzar el 1 de julio con varias tandas de participantes.
El caso ha generado un fuerte impacto institucional y social tras salir a la luz distintas denuncias de familias. Algunas de ellas relataron que sus hijos describieron prácticas consideradas inadecuadas durante su estancia en el campamento, celebrado entre el 8 y el 23 de agosto del año pasado, lo que llevó a la apertura de investigaciones y a la intervención de distintas administraciones. Lo que no entendemos es por qué los monitores no han sido detenidos y juzgados.
Entre las acusaciones se incluyen informes policiales que alertaban de posibles conductas sexuales inapropiadas por parte de monitores, así como denuncias sobre dinámicas internas de la actividad, como duchas mixtas, incluso con los adultos. Estas prácticas habrían sido calificadas por la organización como “transfeministas”, un delirio a todas luces que afortunadamente no desarrollará su infame actividad este verano.
El origen de las quejas se remonta a años anteriores, con denuncias registradas desde 2019 que, según responsables institucionales, fueron trasladadas a las autoridades sin que entonces se adoptaran medidas de suspensión inexplicablemente. El Parlamento vasco ha abordado el caso en paralelo, impulsando cambios normativos en la ley de Juventud para reforzar la protección de menores en campamentos y colonias de verano. Con el cierre del expediente, la Diputación de Álava confirma la prohibición de actividad de cara a este verano, poniendo fin a la continuidad del campamento.


