La candidatura de Riquelme hace aguas

Florentino, que ayer anunció que hará una oferta de 150 millones de Olise, realmente no tiene rival en las elecciones nuevo presidente de la Casa Blanca que se celebran mañana

La candidatura de Enrique Riquelme a la presidencia del Real Madrid ha irrumpido en el escenario electoral con bastante fuerza pero a medida que avanza la campaña, el proyecto comienza a mostrar fisuras relevantes en torno a la viabilidad real de algunas de sus principales propuestas, basadas en nombres de primer nivel mundial que, a día de hoy, no cuentan con ningún tipo de acuerdo cerrado ni negociación confirmada con el club blanco e incluso algunos ya le han desmentido,

Entre las referencias más destacadas del programa aparecen futbolistas y entrenadores de élite como Erling Haaland, Rodri o Jürgen Klopp, además de alusiones a Toni Kroos dentro del relato de continuidad deportiva que plantea la candidatura. No obstante, ninguna de estas figuras ha mostrado públicamente intención de incorporarse al Real Madrid en el marco de este proyecto, ni existen confirmaciones por parte de sus actuales clubes o entornos profesionales que avalen los movimientos planteados. El único que podría ser posible es Rodri.

El discurso electoral se apoya, por tanto, en aspiraciones de alto impacto mediático que todavía no se traducen en operaciones reales de mercado. Realmente está engañando al madridismo porque incluso los protagonistas le desmienten. La operación de Haaland es totalmente inviable, con contrato en vigor, además de que el padre del noruego aseguró no conocer de nada a Riquelme. Aún peor ha quedado en el caso Toni Kroos. En un rumbo que no se esperaba de los acontecimientos, anunció que el alemán, que lleva un año retirado y es un ídolo del madridismo, sería parte de su candidatura. El alemán, que suele salir a desmentir los falsos rumores últimamente, le llamó indirectamente Pinocho en X:

El caso de Jürgen Klopp es especialmente significativo dentro de esta estrategia, ya que el técnico alemán ha reiterado en varias ocasiones su intención de alejarse de los banquillos en el corto plazo, sin que exista constancia de contactos formales para su incorporación. Lo más curioso es que el argumento de Riquelme es que si gana, Raúl González, su nuevo director deportivo, «contactará con Klopp para venir al Madrid». Es decir, que no ha habido ni contactos. No es seria la candidatura de Riquelme, que no tendrá nada que hacer en la votación de mañana.

En este contexto, la candidatura de Riquelme afronta el último día de la campaña con la imposibilidad de convertir un relato basado en grandes nombres en un programa estructurado y creíble para el socio del Real Madrid. La acumulación de referencias a fichajes de máximo nivel sin respaldo contractual refleja la poca fuerza del proyecto, mientras que a Florentino le avala su trayectoria, su experiencia y las siete Champions conseguidas. David contra Goliath.