La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha asegurado que las imágenes llegadas desde Ceuta demuestran «una vez más lo urgente que es que Europa responda a la inmigración ilegal». La dirigente italiana ha defendido una actuación conjunta de la Unión Europea para endurecer la política migratoria y reforzar el control de las fronteras exteriores tras la entrada masiva de inmigrantes registrada en la ciudad autónoma.
Meloni ha explicado que Italia, junto con Dinamarca, ha impulsado una carta respaldada por 22 Estados miembros de la Unión Europea en la que se solicita una estrategia común para fortalecer las fronteras exteriores, combatir la inmigración irregular, intensificar la lucha contra las redes de tráfico de personas, hacer más efectivos los retornos y eliminar cualquier factor que pueda incentivar nuevas entradas ilegales.
La primera ministra considera que este respaldo demuestra que la posición defendida por su Gobierno desde hace tiempo está siendo compartida por un número creciente de países europeos. «Defender las fronteras exteriores de la Unión no es el interés de una sola nación. Es una responsabilidad compartida de Europa», ha afirmado.
Las declaraciones llegan después de que varios gobiernos europeos cuestionaran la gestión de España durante la crisis migratoria de Ceuta. En respuesta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, remitió una carta a las instituciones europeas en la que criticó la actitud de algunos socios comunitarios y denunció que determinados países habían reaccionado de forma «egoísta» y «polarizadora».
En esa misma carta, Sánchez hizo referencia a las propuestas planteadas por algunos gobiernos para limitar temporalmente la libre circulación desde España, una posibilidad que el Ejecutivo español rechazó al recordar que Ceuta no forma parte del espacio Schengen. La ciudad autónoma mantiene un régimen fronterizo específico, por lo que una entrada irregular en Ceuta no implica automáticamente el acceso al espacio Schengen sin superar los controles correspondientes para desplazarse a la península.
Espacio Schengen
El debate sobre Schengen se intensificó durante la crisis después de que varios países europeos anunciaran controles adicionales o plantearan restricciones al tráfico procedente de España por temor a desplazamientos secundarios de inmigrantes. El Gobierno español defendió que la situación estaba bajo control y que la mayoría de los inmigrantes habían sido devueltos a Marruecos en un corto espacio de tiempo, mientras Italia y otros Estados insistieron en la necesidad de endurecer la política migratoria común y reforzar la protección de las fronteras exteriores de la Unión.
Por el momento, Italia solo ha expulsado temporalmente a España del espacio Schengen, porque un Estado miembro no puede expulsar unilateralmente a otro. Lo que ha hecho el Gobierno de Giorgia Meloni es restablecer temporalmente controles fronterizos para los viajeros procedentes de España, amparándose en las excepciones previstas por el Código de Fronteras Schengen para situaciones que considera una amenaza para la seguridad


