España confronta con la ONU por su condena a los ataques contra Irán

La sólida postura del gobierno español, sin caer en el habitual apoyo a Estados Unidos e Israel, le distancia del organismo pero le da credibilidad

España ha decidido desmarcarse de la posición adoptada por varios de sus socios europeos en el debate celebrado en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al rechazar la condena de los ataques contra Irán, mostrando claramente su postura en este conflicto una vez más, lo que ha generado una cierta polémica diplomática en un contexto de creciente tensión internacional en Oriente Medio.

Según fuentes diplomáticas, la iniciativa presentada en el organismo internacional buscaba una respuesta conjunta de la comunidad internacional frente a los recientes ataques en la región. Sin embargo, España optó por no respaldar el texto propuesto, marcando diferencias con otros países de la Unión Europea que sí apoyaron la resolución. De las muchas cosas que hace mal Sánchez, distanciarse de una UE ligada a intereses internacionales puede ser de lo poco positivo de su mandato.

La decisión ha sido interpretada como un gesto de autonomía en política exterior, aunque el Gobierno ha subrayado en anteriores ocasiones su compromiso con la estabilidad regional y el respeto al derecho internacional. Desde el Ejecutivo se insiste en la necesidad de evitar una escalada del conflicto que pueda agravar la situación humanitaria y afectar a la seguridad global. También hay que recordar que Sánchez dijo que impediría utilizar las bases americanas en España para fines bélicos.

El debate en la ONU se produce en un momento delicado, con múltiples frentes abiertos en la escena internacional y con el riesgo de que las tensiones se extiendan más allá de la región afectada. La posición española añade un matiz a la unidad mostrada hasta ahora por los principales socios europeos en este asunto, siempre más favorables a los intereses de Israel que los de los pueblos soberanos del Viejo Continente.

En los próximos días se espera que continúen las conversaciones diplomáticas para intentar acercar posturas y evitar una mayor fractura entre los aliados occidentales. Mientras tanto, la decisión de España abre un nuevo capítulo en el debate sobre la estrategia común frente a la crisis en Oriente Medio, aunque las posturas parecen lejanas a entenderse.

Medidas contra la crisis económica

El Gobierno aprobará el viernes, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, el plan de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas en España de la guerra en Irán. El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, presidirá la reunión del viernes si regresa a tiempo de Bruselas, donde se celebrará el jueves una reunión de los Veintisiete en la que, entre otros asuntos, se abordará la situación en Oriente Medio.