Bebió «diez o doce cervezas y cinco chupitos que me daba la gente«, pero acabó vomitando al confundir el enjuague bucal con más alcohol
«Yo he venido a divertirme, el resultado me da igual«, debió penar el esquiador británico Gabriel Gledhill al protagonizar una de las historias más insólitas de la Copa del Mundo de esquí de fondo en Oslo al completar la exigente prueba de 50 kilómetros en estado de embriaguez. El deportista, de 23 años, finalizó en la posición 67 tras aceptar bebidas alcohólicas ofrecidas por aficionados a lo largo del recorrido.
Lejos de ocultarlo, el propio Gledhill reconoció lo ocurrido tras cruzar la meta. Según explicó, durante la competición consumió entre diez y doce cervezas y cinco chupitos de licor. “Me ofrecieron bastante alcohol y acabé bastante borracho, pero fue muy divertido”, declaró, admitiendo que aún notaba los efectos al terminar la carrera.
El episodio tuvo momentos aún más peculiares cuando, en uno de los puntos del circuito, ingirió por error un líquido que resultó ser enjuague bucal, lo que le provocó vómitos durante buena parte del recorrido. A pesar de ello, continuó la prueba y no tuvo ningún problema en completarla, en una jornada marcada también por ofrecimientos de ‘snus’, un tipo de tabaco húmedo habitual en países nórdicos, en una Copa del Mundo un tanto surrealista.
Más allá de la anécdota, la situación personal del esquiador añade incertidumbre a su futuro. Gledhill, que reside en Noruega desde hace cinco años y entrena en Lillehammer, ha visto rechazada su solicitud de residencia permanente por no cumplir requisitos económicos, lo que podría obligarle a abandonar el país y poner fin a su carrera deportiva.

El comportamiento del británico generó críticas dentro del circuito, donde algunos cuestionaron la idoneidad de su actitud en una competición de este nivel. Sin embargo, el deportista defendió que no perjudicó a otros participantes ni alteró el desarrollo de la carrera. Además, el esquiador es un deportista muy del gusto del género femenino.
Pese a la polémica, la organización reaccionó con tono distendido en redes sociales, compartiendo imágenes del esquiador y destacando su personalidad. El episodio, entre lo festivo y lo controvertido, deja una de las escenas más llamativas de la temporada, que tampoco hace daño a nadie.


