El colectivo profesional de los detectives privados se en encontraba con una falta de clientes importante. Podríamos decir que la profesión, hace unos años, había entrado en crisis. Las labores que venían realizando en relación a infidelidades cada vez iban descendiendo, pero poco a poco se estaba abriendo un extenso mercado, un nicho de negocio que iba acaparar una buena parte del trabajo de los detectives. Los fraudes en las bajas laborales. La profesión de investigador privado ha adquirido un auge notable desde hace casi seis años. Desde que la pandemia nos dejó de acosar está habiendo un incremento muy importante en los datos sobre el absentismo laboral.
El número de bajas ha crecido exponencialmente hasta cotas jamás contabilizadas. A muchas de las empresas ese absentismo les está lastrando, de manera alarmante, sus cuentas de resultados. Las numerosas bajas han resultado ser un creciente problema para los emprendedores que contratan empleados porque colocan a la empresa al borde del cierre y en algunos caos a poner fin a su negocio.
Un porcentaje muy importante de esa incapacitación laboral se ha detectado que no responde a la realidad. En demasiadas ocasiones los empleados solicitan baja sin una causa suficientemente grave. Es por ello que las empresas hayan optado por contratar a detectives para comprobar si existe fraude en ese absentismo laboral. Sobre todo, viendo que el número de días por trabajador que se encuentra de baja se va incrementando de manera importante. El pasado año fue una media por trabajador de baja de 4 días, seis más que en 2024. Pasó de 40 días de incapacidad laboral a 46.
En todos estos datos llama mucho la atención que los jóvenes menores de 35 años han sido los que han experimentado un 67% más con respecto al otro segmento de trabajadores con mayor edad. Se puede deducir que los más jóvenes son los que peor salud tienen y que, a su vez, más imprudentes son en cuanto a las bajas por accidente laboral. Un hecho que queda desmentido si nos atenemos a los resultados de los investigadores de esta anómala situación. Se calcula que el 30% de las bajas laborales tienen carácter fraudulento. Un porcentaje que es muy revelador y que por tanto ha hecho que muchas empresas intenten frenarlo con las medidas que comento.
El 90% de las sospechas de las empresas que contratan a los detectives para detectar el fraude laboral, son confirmadas. Un hecho que confirma que nuestro país tiene un problema en las empresas. Sin olvidarnos el sector público que se encuentra en la misma situación. El sector de las administraciones también está sufriendo la “pandemia del absentismo”. Parece que en nuestro país se ha instalado la moda del timo laboral y es lo que tenemos que aguantar. Los que peinamos canas apenas solicitábamos la baja. Acudíamos al trabajo con catarro, gripe hasta con un brazo vendado. Éramos conscientes que la baja nos iba a suponer un gran descuadre en la economía familiar y por tanto, no podíamos permitirnos el lujo de no acudir a nuestro puesto de trabajo. Todo lo contrario que ahora que un simple catarro nos motiva para no acudir al trabajo. No digo ninguna barbaridad si señalo que algunos jóvenes, que llevan menos de un año trabajando, han solicitado la baja en más de dos ocasiones y no por un accidente laboral.
¿Y la pensión qué?
De esto surge una pregunta: cuando se jubilen ¿Cuál será su pensión? No les puede sorprender que esa pensión sea muy inferior a lo que le hubiera supuesto no haber cogido la baja constantemente. Los responsables políticos tienen un reto por delante. Soy consciente que es muy complicado, pero es necesario ponerse a ello. Se debe legislar de tal manera para que el fraude sobre las bajas laborales se erradique. Pondría varias opciones que se pueden llevar a cabo, pero no me parece que se la persona más adecuada para ello. Por tanto, de manera más que urgente los dirigentes políticos deben ponerse manos a la obra porque un país con una tasa de paro con un porcentaje de dos dígitos no puede seguir de brazos cruzados ante una serie de timadores que son autores, incluso de cierres de negocios.


