El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anunció este miércoles el asesinato del ministro de Inteligencia de Irán, Ismail Jatib, en un bombardeo realizado esta pasada madrugada. El comunicado fue difundido desde Jerusalén y enmarca la operación dentro de una estrategia de ataques selectivos contra altos cargos del régimen iraní, como la muerte también hace dos días de Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Según la versión israelí, Jatib desempeñaba un papel clave en la estructura interna de seguridad y represión del país. Las autoridades de Israel lo acusan de haber participado en la gestión de la respuesta a las recientes protestas en territorio iraní, incluyendo la detención y actuación contra manifestantes.
El Ministerio de Defensa señaló que el dirigente estaba al frente de redes vinculadas a actividades de inteligencia y ciberoperaciones. Estados Unidos ya lo había sancionado en 2022 por presuntas acciones cibernéticas dirigidas contra intereses estadounidenses y de sus aliados, así como por su implicación en operaciones de espionaje digital.
En su declaración pública, Katz afirmó que Israel se encuentra “en medio de una victoria decisiva” y advirtió que ningún responsable iraní tiene inmunidad frente a futuras acciones. El ministro elevó el tono al señalar que todos los altos cargos del régimen están potencialmente en el punto de mira. Sin embargo, las especulaciones sobre el paradero o la salud de Netanyahu siguen en el ambiente.
El titular de Defensa añadió que las operaciones fueron autorizadas junto al primer ministro Benjamin Netanyahu, y que cuentan con respaldo para actuar contra dirigentes iraníes sin necesidad de nuevas aprobaciones. También insinuó que podrían producirse nuevas acciones en las próximas horas, tanto contra objetivos en Irán como en el Líbano, en un contexto de máxima tensión regional.


