Dos pakistanís de la religión de la ‘paz y el amor’ queman a 4 jornaleros dentro de un coche en Italia

Uno sobrevivió tras romper una ventanilla, aunque sufrió quemaduras graves y tuvo que ser hospitalizado en un hecho que ha conmocionado el país

Italia está conmocionada tras el asesinato de cuatro jornaleros migrantes que murieron calcinados dentro de un vehículo en la región de Calabria, en el sur del país. Las víctimas —tres de origen afgano y una de origen pakistaní— fueron encerradas en el interior del coche y posteriormente incendiadas en lo que las autoridades investigan como un homicidio múltiple de extrema violencia y brutalidad, cometido por dos pakistanís islámicos.

El suceso tuvo lugar en las inmediaciones de una estación de servicio, donde los trabajadores se encontraban junto a otras personas vinculadas a labores agrícolas. Según las investigaciones, dos hombres bloquearon las puertas del vehículo, impidiendo cualquier posibilidad de escape, antes de prender fuego al interior con un líquido inflamable. En cuestión de segundos, las llamas envolvieron el coche, provocando la muerte de cuatro de los ocupantes y las cámaras de la gasolinera lo captaron.

Las imágenes de videovigilancia han resultado clave para esclarecer los hechos. En ellas se observa a los presuntos autores acercándose al vehículo, bloqueando las salidas y desencadenando el incendio antes de huir del lugar. Uno de los ocupantes logró sobrevivir tras romper una ventanilla, aunque sufrió graves quemaduras y tuvo que ser hospitalizado de urgencia.

Las fuerzas de seguridad detuvieron poco después a dos ciudadanos de origen pakistaní como presuntos responsables del crimen. El asesinato está relacionado con un conflicto laboral en el sector agrícola, en un contexto de posible explotación de trabajadores migrantes y disputas por el pago de salarios y transporte. Al parecer, los trabajadores se quejaban de que no recibían ningún pago por su trabajo. «Nos dan comida y casa, pero dinero no», habían comentado a compañeros.

Quemar a compatriotas

El caso ha generado una fuerte ola de indignación en Italia, tanto por la brutalidad del crimen como por la situación de vulnerabilidad en la que vivían las víctimas. Sindicatos, autoridades locales y organizaciones sociales han denunciado las condiciones de explotación en el campo italiano, donde miles de temporeros trabajan en situaciones precarias bajo redes de intermediación ilegal. Sorprende además que estos islámicos puedan hacer eso a compatriotas suyas en situaciones de vulnerabilidad como la que ellos habrán pasado previamente. Son las consecuencias de traer en manada a personas de otras religiones a suelo europeo.

La primera ministra italiana Meloni ha condenado el asesinato de los cuatro jornaleros en Calabria calificándolo de hecho “horrible” y de “barbarie” que ha conmocionado a todo el país. En su mensaje, ha subrayado que Italia “no retrocede ante la violencia” y ha pedido que el crimen se aclare por completo y que todos los responsables sean llevados ante la justicia.