Los neoyorquinos, que vencen tres partidos a uno, pueden lograr el anillo 53 años después ante unos Spurs que pecan de juventud
Los New York Knicks protagonizaron una de las remontadas más impactantes de la historia reciente de la NBA al superar una desventaja de hasta 29 puntos (52-81) para imponerse por 107-106 a los San Antonio Spurs. El encuentro, disputado en el Madison Square Garden, se decidió en la última posesión con un palmeo de OG Anunoby tras un triple fallado de Jalen Brunson, en un final que dejó sin reacción al conjunto visitante.
Con esta victoria, los Knicks se colocan a un solo triunfo de conquistar el título de la NBA por primera vez desde 1973, ya que tendrán tres ‘matchballs’ para para cerrar el campeonato. El triunfo, además, refuerza su estado anímico y demuestra su fortaleza mental tras una segunda mitad en la que firmaron un parcial de 58-30, suficiente para revertir un partido que parecía perdido.
El choque tuvo dos caras muy diferenciadas. En la primera mitad, los San Antonio Spurs dominaron con claridad, llegando a firmar una de sus mejores actuaciones ofensivas recientes. Victor Wembanyama lideró el arranque con 24 puntos, 13 rebotes y tres tapones, acompañado por Devin Vassell y el joven Dylan Harper, en un tramo en el que los Spurs llegaron al descanso con una ventaja de 49-76.
Los Spurs incluso establecieron registros históricos en anotación y diferencia al descanso en unas Finales, mostrando una superioridad que parecía encaminar el partido. Sin embargo, la juventud se paga en estos niveles y el impulso ofensivo se apagó tras el paso por vestuarios, en gran parte por la pérdida de acierto exterior y el aumento de la intensidad defensiva de los Knicks.

En la reanudación, Jalen Brunson asumió el liderazgo absoluto del equipo neoyorquino, firmando 36 puntos, muchos de ellos en la segunda mitad, además de 7 asistencias y 5 rebotes. A su lado, OG Anunoby emergió como figura decisiva con 33 puntos y la canasta ganadora en el último segundo, consolidándose como el héroe del encuentro.
El tramo final fue de máxima tensión, con alternancias constantes en el marcador y errores clave en ambos equipos. Wembanyama falló tiros libres decisivos y los Spurs no supieron cerrar el partido pese a llegar con ventaja a los últimos minutos. Un triple de Brunson puso a los Knicks por delante (105-104), aunque San Antonio volvió a reaccionar desde la línea de personal.
El desenlace llegó en los últimos segundos. Un tapón de Anunoby mantuvo con vida a los Knicks y, en la acción final, el propio jugador culminó la remontada con un palmeo decisivo tras un tiro exterior fallado, sellando el 107-106 definitivo. El resultado consolida una de las remontadas más recordadas en el contexto de las Finales de la NBA y deja a los Knicks a un paso de un título que no consiguen desde hace más de medio siglo.


