La directora de la Guardia Civil, criticada por su extraña vestimenta

Cualquier persona de avanzada edad podrá reflejar con precisión la decadencia en cuanto a vestimenta que ha experimentado la sociedad. Los códigos de ropa han cambiado y ya no se da tanta importancia a lo que nos ponemos, a medida también que el estándar de belleza ha variado, también en otros ámbitos como la arquitectura, el arte o la música. Todo vale en esta era. Lo que se hace extraño es comprobar cómo cargos públicos de renombre e incluso parlamentarios no tienen el menor reparo en ponerse cualquier cosa en lugares oficiales. Incluso la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ha sido ampliamente criticada por su extraña vestimenta en un acto para conmemorar el fallecimiento de guardias civiles en acto de servicio el pasado lunes. Pero no por estridente, sino todo lo contrario. González apareció con el típico pantalón ancho de cuadros de colores que se asemeja a un pijama, con un jersey verde. Ya nada sorprende en esta España surrealista.

Tal fue la sorpresa en redes que muchas personas pensaron que se trataba de un montaje, puesto que en la escena sobresalía por diferente y vulgar la vestimenta de ni más ni menos que de la directora de la Guardia Civil. Más allá de ser inapropiado, la sorna de muchos ciudadanos no tardó en llegar. «Se había olvidado del acto y se acaba de levantar«, fue uno de los mensajes más repetidos. «Pensaba que iba a una fiesta de pijamas», bromeaban otros. En sus redes, la propia directora general se refería así al acto del lunes: «Esta mañana hemos honrado a los guardias civiles fallecidos/as en acto de servicio, con un recuerdo especial a Carlos Bellido, atropellado este año mientras prestaba en un auxilio en carretera. Su sacrificio es el mayor testimonio de la vocación de la Guardia Civil y su compromiso con la seguridad y la libertad de España».