La intensa ‘turbonada’ deja decenas de incidencias, árboles caídos y calles inundadas en pocos minutos, en uno de los episodios meteorológicos más violentos del año en las Islas Baleares.
Una línea muy activa de tormentas convectivas, conocida también como ‘turbonada’ atravesó Mallorca durante la madrugada, provocando lluvias abundantes, granizo y rachas de viento que en algunos puntos alcanzaron valores destacados. Según los primeros datos difundidos por medios locales, la zona del levante y del interior resultó especialmente golpeada, con árboles arrancados, terrazas voladas y calles convertidas en ríos de agua y barro, dejando escenas peligrosas y caóticas. Las autoridades locales han movilizado equipos de emergencias para atender decenas de incidentes como cortes de carretera, semáforos fuera de servicio y material urbano desplazado por la fuerza del viento. En uno de los municipios, el registro apuntaba ya a cerca de un centenar de intervenciones en pocas horas.
El fenómeno se generó como consecuencia del choque entre una masa de aire cálido y húmedo y otra más fría en altura, lo que favoreció la formación de nubes de desarrollo vertical, intensas precipitaciones y granizo. A diferencia del paso lento de una borrasca tradicional, la tormenta avanzó con rapidez, dejando escasos minutos para reaccionar. Las imágenes captadas por ciudadanos muestran ráfagas repentinas que doblaban ramas e inclinaban farolas, junto a calles inundadas de agua marrón que fluía con fuerza. Usuarios en redes describen una intensidad muy superior a la de un chaparrón habitual, con momentos de auténtica sensación de “tempestad virulenta”.

Aunque por ahora no se han reportado víctimas mortales, la magnitud del evento ha generado alarma entre residentes y turistas, y ha puesto de relieve nuevamente la vulnerabilidad de la isla ante episodios convectivos de este tipo. Los servicios meteorológicos advierten que, aunque la tormenta más intensa ya ha pasado, pueden producirse nuevas líneas de inestabilidad durante las próximas horas, por lo que se ha mantenido activada la alerta amarilla en varias comarcas de Mallorca. En concreto, se prevén lluvias localmente fuertes y viento que podría volver a superar los 60 km/h.


