La vuelta del ‘enderezador’, a punto

El nombre de José Mourinho vuelve a situarse en el centro del mercado de entrenadores, puesto que distintas informaciones apuntan a que su regreso al banquillo blanco estaría muy cerca, en un contexto en el que el cuadro madridista necesita una figura con autoridad para reordenar vestuarios y dirigir a grupos de jóvenes millonarios en plena crisis de resultados y gestión interna, y no hay mejor perfil que el del portugués

Aunque no existe confirmación oficial sobre su próximo destino, el perfil del técnico portugués encaja para volver a hacer brillar a un equipo que lleva dos años sin ganar un título, a pesar de «tener la plantilla más cara del mundo», según se enorgullece Florentino. Su historial como gestor de grupos complejos y su capacidad para imponer disciplina táctica lo colocan nuevamente como una alternativa de impacto rápido, además de que conoce la casa.

Dicen que los futbolistas respetan más a los entrenadores que han sido futbolistas, pero en el caso de Mourinho, su carrera de bajo perfil como jugador no ha hecho que deje de ser uno de los técnicos más respetados de la historia por su trayectoria y capacidad. El caso, por ejemplo, de Xabi Alonso, no llegó a cuajar, a pesar de haber sido una leyenda como jugador en el Bernabéu. Los jugadores ya no tienen excusas. Mbappé tendrá este curso su cuarto entrenador desde que llegó a Madrid: Ancelotti, Xabi, Arbeloa y, si se confirma su aterrizaje, el luso.

En las últimas semanas, su nombre viene sonando con fuerza para el banquillo blanco, lo que reactiva inevitablemente el recuerdo de su etapa anterior. Entre 2010 y 2013, el técnico portugués lideró un proyecto marcado por la intensidad competitiva, el intento de ruptura de la hegemonía del Barcelona de Pep Guardiola, con el que tuvo desencuentros, en determinados momentos y la conquista de títulos como la Liga de 2012, con récord de puntos incluido.

Su paso por el club blanco también dejó episodios de alta tensión institucional y mediática, pero consolidó una idea de equipo competitivo y agresivo en lo táctico. Aquel Barça indestructible de Messi era un reto imposible, pero el portugués dio la cara y elevó la competitividad de un Madrid que muchos asumen que fueron los cimientos para la conquista de cinco Champions después. Pocos le reprochan su papel ante aquel Barça superior.

Impacto inmediato

Si se confirma su vuelta a un gran banquillo, el impacto podría ser inmediato. En ocasiones, la sola presencia de un elemento nuevo puede variar todo. Y los jugadores egocéntricos se encontrarán con un tipo que les va a hablar claro mirándoles a los ojos. Que se lo pregunten a Casillas, al que mandó al banquillo en buena parte de la temporada en favor de Diego López. De la misma manera que Luis Enrique le habló claro en su día: «El primero que tiene que defender y dar ejemplo es la estrella del equipo, igual que hacía Michael Jordan».

‘Mou’ No se casa con nadie y esa ‘mano dura’ es justo lo que necesita el club blanco para dar un giro radical a su situación. Porque que no haya ninguna duda que si el Bernabéu debe dictar sentencia entre Mbappé y Mourinho, apostará por el entrenador, que va de frente y no engaña a nadie ni sale a sala mixta cuando nadie se lo ha pedido y ‘raja’ del entrenador. Ahora, esas tonterías, afortunadamente, ya se han acabado.