Israel decide ocupar más tierras de la Franja de Gaza y del Líbano

En 2025 llegaron a un acuerdo de que no controlarían más del 53% de la Franja, ahora asegura que quiere alcanzar el «70% del territorio»

Benjamin Netanyahu ha anunciado una nueva ampliación de la presencia militar israelí en la Franja de Gaza, ordenando al Ejército aumentar el territorio bajo su control hasta alcanzar el 70% del enclave palestino. El primer ministro realizó estas declaraciones durante la Conferencia del Valle del Jordán, celebrada en la Cisjordania ocupada, donde reconoció que las fuerzas israelíes ya controlan aproximadamente el 60% de Gaza.

“Ahora controlamos el 60% del territorio de la Franja. Como saben, estábamos en el 50 y pasamos al 60. Mi directiva es pasar al 70% primero. Empecemos por ahí”, afirmó Netanyahu ante los asistentes. Sus palabras suponen un giro significativo respecto al acuerdo de alto el fuego alcanzado en 2025, que establecía un límite del 53% para las zonas bajo control israelí mientras avanzaban las negociaciones para una solución política.

El alto el fuego, impulsado por Estados Unidos y respaldado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, contemplaba una retirada progresiva de las tropas israelíes a cambio del desarme de Hamás y de su renuncia al control político y militar de la Franja. Sin embargo, los enfrentamientos esporádicos han continuado durante los últimos meses y la aplicación del acuerdo ha quedado prácticamente paralizada.

La decisión anunciada por Netanyahu supone, en la práctica, dejar sin efecto uno de los principales compromisos territoriales incluidos en el pacto. El mecanismo de supervisión internacional, coordinado por un Consejo de Paz liderado por Washington y formado por varios países, tenía como objetivo garantizar el cumplimiento gradual de las condiciones acordadas por ambas partes.

Desde Hamás han denunciado en reiteradas ocasiones que Israel pretende consolidar una ocupación permanente mediante avances militares sucesivos sobre el terreno. El grupo islamista sostiene que la expansión territorial israelí dificulta cualquier posibilidad de alcanzar una desescalada duradera y mantiene su negativa a entregar las armas mientras continúe la ofensiva.

Río Litani

La situación también ha generado preocupación entre los mediadores internacionales. El diplomático búlgaro Nikolay Mladenov, encargado de supervisar el cumplimiento del alto el fuego, ha señalado que la negativa de Hamás a desarmarse y los movimientos militares israelíes han contribuido al deterioro del acuerdo alcanzado el año pasado.

Paralelamente, las tensiones regionales continúan aumentando. En la frontera norte, Israel ha ampliado igualmente su presencia militar en el sur del Líbano más allá del río Litani, una medida que ha provocado protestas del Gobierno libanés. Beirut exige un alto el fuego completo y la retirada de las fuerzas israelíes como condición indispensable para avanzar en futuras negociaciones diplomáticas. De nuevo Israel imponiendo su ley y rompiendo los pactos establecidos.