Las mujeres allí tienen más libertad de las que nos vendieron, mientras que Europa se suicida con el materialismo, la sexualización y el ateísmo
Los medios de comunicación, propiedad en su vasta mayoría de los enemigos de Irán en la guerra, han confeccionado un relato sobre el país islámico que cada vez se denota más que no se ajusta a la realidad. Un grupo de españoles, entre los que se encuentra el periodista y colaborador de esta casa, Josué Cárdenas, han visitado la capital Teherán y su radiografía es clara: es un país islámico, sí, pero también cuenta con una serie de libertades que les alejan de un fanatismo enfermizo. Las mujeres pueden ir sin velo por la calle, como se aprecia en la foto de portada, lo que no van a ir es medio desnudas, como pasa en Europa.
¿Acaso es un síntoma de progreso ir enseñando en vez de ir recatadas? ¿Quién está para dar lecciones a quién? Lo que no se verá en Irán es un escote o una minifalda de esas que algunas ya no saben cómo hacer más cortas. La libertad que no tienen en Irán se llama libertinaje, es decir, que allí hay un rango de acción dentro del cuál es conveniente moverse. Aquí ya vale todo, Europa y sus mujeres han perdido el pudor, el recato, la decencia, los valores, la dignidad… Algunas enseñan por dinero, otras por gusto, la cosa es enseñar, pero el país atrasado, extremo y tercermundista es Irán. Y los hombres, cada vez menos hombres.
Ojo que no vamos a defender todo lo que ocurre en Irán y más de puertas hacia dentro. También podemos pensar que, a medida que uno se aleja de la capital y de la vista de los turistas, el fanatismo y la intransigencia pueden aumentar, pero hablamos de lo que se ve. Precisamente, los enemigos de Irán son los dueños de todo tipo de plataformas de ocio para entretener a los europeos y, sobre todo, ‘asalvajarlos’, ya sea con la entrada de masas de inmigrantes del Tercer Mundo, o ya sea desde dentro, ofreciéndoles todo tipo de entretenimientos y perversiones con los que saciar su alma triste.

Quizás en Irán lo que no hay es mujeres que avergüenzan a sus familias. Allí no hay pornografía, ni OnlyFans, aquí, solo en Europa, se estima que entre 700.000 y 1.000.000 de mujeres tienen cuentas en la plataforma azul y hay entorno a 60 millones de usuarios, de los cuáles cerca de la mitad están activos casi a diario. Allí, no tienes que aguantar que tu hija con 18 años se grabe en ‘paños menores’ delante de miles de personas y que le paguen ‘pajeros’ para verla ni que miles de personas desfilen en un ‘Orgullo Gay’ desnudas por la capital de un país. Eso debe ser el progreso y la libertad que tanto les falta a ellos. También es verdad que la esencial influencia masculina en las casas del ‘Viejo Continente’ cada vez es menor y el padre cada vez es más blando y permisivo, lo cuál históricamente supone un foco constante de problemas en cualquier hogar.
Seguro que hay otras cosas que no ocurren en Irán. Estoy seguro que el consumo de drogas y alcohol sobre todo es inferior al de Europa o Estados Unidos, sociedades anestesiadas de una u otra manera, y en plena decadencia. ¿Es que acaso alguien se cree que Trump y Netanyahu son los buenos de la película y los iranís los malos? Estaría bien preguntarle a un/una iraní qué piensa de nosotros ¿Qué creéis que les parecerá que se aborten más de un millón de niños al año en Europa? ¿Les dará envidia el grado de progreso que tenemos? ¿Y de que aparte de natalidad, tampoco haya familias, y de que la gente esté cada vez más sola y deprimida qué opinarán? Tendrán mucha envidia, supongo.
Podemos extrapolarlo a la salud mental, ¿sentirán envidia de que tengamos las consultas de los psicólogos llenas y las farmacias vacías de tanto comprar medicamentos para intentar compensar lo que nos falta? Y a nosotros nos parece tremendo que lloren la muerte del líder religioso, Ali Jamenei. Y esto no es Corea del Norte, aquí no necesitan fingir. Que la religión sea un pilar central de la sociedad sobre el que todo gira, a nosotros nos parece un atraso, más allá de que somos los primeros que criticamos el Islam, pero a ellos no, para ellos es lo normal el contacto con la trascendencia.
Ni Dios ni líder ni decencia
Ellos no miran con envidia el profundo ateísmo y agnosticismo de nuestras sociedades, en la que muchos de sus miembros son como plumas que se los lleva el viento en función de donde se quiere que éste sople. Multitud de ‘ovejas perdidas’ sin pastor, que se agarran a cualquier ideología que va en contra de los cimientos que forjaron Europa, a la que se adhieren para evitar una soledad que les empieza a consumir. Y así surge el feminismo, la apología de la transexualidad, el colectivo LGTBI y demás marxismos que provocan que la espiritualidad se haya sustituido por el materialismo, que no deja de ser el poder, el tener y la fama, las tres tentaciones que el diablo puso sobre la mesa a Jesús en el desierto. Y Jesús dijo que no a las tres.

Pero nosotros debemos saber más, que no tenemos ni Dios ni líder ni decencia. A lo que Irán se niega es a lo que hemos sucumbido nosotros: a dejar que los poderosos jueguen a las marionetas con nuestros pueblos. Para lo nuestro ya es tarde, pero ellos están en una guerra para evitar precisamente eso: ser otra ‘prostituta’ de Estados Unidos e Israel, y se apoyan en su Dios y en su fe para lograrlo. Como dijo el filósofo Jean-Paul Sartre, «el infierno siempre son los otros».
Ah sí, y su estación de metro se llama Santa Virgen María (Maryam-e Moqaddas), inaugurada en octubre de 2025, que es la estación 25 de la Línea 6 del Metro de Teherán, en un claro guiño a otras religiones, lo cuál sería impensable en otros países islámicos. Ya con esto han profesado bastante más cristianismo que la actual Europa, que no utiliza términos religiosos para sus nombres porque deben ser muy ‘ofensivos’ para los ateos. Y pregunto, ¿hay acaso en Israel el mismo respeto por otras religiones? ¿En Israel sí se respeta a la mujer?¿Qué dice el Talmud sobre ésta?


