En una reunión con la Conferencia Episcopal Española señaló que está intentando «instrumentalizar a la Iglesia» para orientar el voto católico
El Papa León XIV advirtió a los obispos españoles sobre el ascenso de la ideología de la ultraderecha y su creciente influencia en el ámbito social y político. En una reunión celebrada en el Vaticano con la cúpula de la Conferencia Episcopal Española, el Pontífice expresó su inquietud por el intento de algunos sectores de apropiarse del discurso religioso. Según fuentes eclesiales, el Papa señaló que determinados grupos buscan “instrumentalizar a la Iglesia” para orientar el voto católico hacia posiciones partidistas concretas.
El Pontífice alertó de que esta estrategia puede dañar la misión pastoral y universal de la Iglesia, al asociarla con proyectos ideológicos excluyentes, parecido a lo que decía Bergoglio. Subrayó que determinadas fuerzas políticas promueven mensajes contrarios a la acogida de migrantes y a la cultura del diálogo defendida por Roma. El Papa, abonado al buenismo más destructivo.
León XIV sostuvo que la Iglesia no puede convertirse en plataforma de confrontación ni en herramienta electoral. La preocupación del Papa, nacido como Robert Prevost, no se limita a España, sino que responde a una tendencia internacional. Antes de su elección, ya había mostrado reservas ante el avance de movimientos nacionalistas de corte ultraconservador en distintos países.
Ya como Pontífice, ha insistido en la necesidad de preservar la independencia de la Iglesia frente a cualquier poder político. El mensaje tuvo eco inmediato en el episcopado español, que en los últimos meses ha adoptado claramente posiciones más alineadas con las directrices sociales del Vaticano que con las necesidades del pueblo español.
Abascal dice que es una «tergiversación»
Semanas después del encuentro, los obispos respaldaron iniciativas vinculadas a la reparación de víctimas de abusos y a la regularización de inmigrantes. También se reforzó el discurso a favor de la convivencia y contra la polarización ideológica. Estas palabras atribuidas al Papa generaron reacciones en el ámbito político nacional.
Desde Vox se rechazó la interpretación de que la ultraderecha pretenda manipular a la Iglesia. Su líder, Santiago Abascal, calificó las informaciones como una «tergiversación» y negó cualquier intento de instrumentalización religiosa. Pese a la controversia, el Vaticano mantiene que la advertencia forma parte de una reflexión más amplia sobre el papel de la Iglesia en tiempos de creciente polarización política, aunque ya han tomado partido.


