OPINIÓN: La viajera Begoña Gómez quiere su pasaporte de vuelta. Por Fernando Cuesta

La esposa del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, la señora Begoña Gómez, ha solicitado la devolución temporal del pasaporte, para acompañar a su esposo a la cumbre de la OTAN los días 7 y 8 de julio. Una cumbre que se celebrará en la capital de Turquía, Ancara, aunque no es la única parada de la señora Gómez porque también quiere ir a la graduación de su hija en Londres.

Como todos sabemos, el juez Peinado retiró el pasaporte a la señora Gómez debido a un riesgo de fuga ya que será juzgada próximamente por varios delitos. La solicitud realizada, a través de su abogado, para recuperar temporalmente el pasaporte, es bastante llamativa. Ignoro si el juez Peinado, que lleva su caso, atenderá la petición de su abogado, pero gran parte de la sociedad no vería justo la devolución del pasaporte. No son pocos los ciudadanos que por causas mucho más importantes se les ha denegado la citada devolución.

No sería justo socialmente que se tratase a la señora Gómez de manera diferente que a otros ciudadanos en iguales circunstancias e incluso más trascendentes para el solicitante. Excepto si el señor juez motiva su devolución atendiendo a criterios que en estos momentos desconozco. Por tanto, la devolución que se vaya a realizar cumplirá los criterios legales adecuados ya que el juez Peinado es un profesional de gran prestigio, diligencia y experiencia. Pero no cabe duda que la solicitud de la defensa de Begoña Gómez no es ninguna sorpresa.

Su trayectoria desde que llegó su marido a la Moncloa, ha tenido un carácter muy ‘mochilero’, muy viajero. Los numerosos viajes que ha realizado fuera del territorio español se pueden contar por decenas. Unos viajes que gracias a que los ha realizado en los medios de transporte oficiales sus ‘negocios’ han podido ser muy rentables. Ha viajado a destinos que nunca hubiera imaginado realizarlos y además con cargo a todos los españoles. Y ahora de nuevo aspira a seguir siendo la ‘gorrona’ del Falcon.

Es consciente y muy sabedora que acompañar a su marido a la reunión de la OTAN no es absolutamente imprescindible. También al exministro de Transportes, secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos y mano derecha de su marido, hoy condenado a 24 años de prisión por corrupción, le acompañaban ‘mujeres de mal vivir’ en viajes oficiales y, cómo se ha podido comprobar, no era tan necesario.

En consecuencia, se podría dar a entender que la señora Gómez al menos, quiere estar a la altura de las mujeres que acompañaban al ya reo Ábalos. Algo que dudo y no descarto, pero creo que la razón principal se deba a una orden de su marido Pedro Sánchez, para que dicha solicitud cree una polémica si no es atendida.

Además, la legislación española no recoge que las esposas de los presidentes del gobierno tengan un papel oficial. La señora Gómez no es la reina consorte, a diferencia de Letizia Ortiz. La reina tiene una agenda oficial, a diferencia de la esposa del presidente del gobierno.

En palabras coloquiales, no pinta nada en viajes oficiales la hija de Sabiniano, el dueño de las saunas (prostíbulos), ya que es una ciudadana más. Por tanto, la solicitud para que acompañe fuera de España a su esposo suena a desafío y a colocar otra vez un debate en la sociedad para tapar los episodios de corrupción que rodean al gobierno y, sobre todo, a su presidente y a su familia.