Vox tiene claro que la baza del reciente movimiento de ‘Prioridad nacional’ será el eje sobre el que giren las negociaciones en Andalucía para investir como presidente a Juanma Bonilla. Esta idea está ganando peso como criterio para la adopción de acuerdos, especialmente en materias económicas, sociales y de gobernanza. La interpretación del concepto varía según los bloques ideológicos, pero su presencia en la agenda política es ya evidente. ¿Puede el PP alejarse de algún modo de una filosofía que no incluya la prioridad nacional como base de su programa?
La formación afronta un escenario en el que su posicionamiento respecto a la llamada prioridad nacional podría resultar determinante en su imagen pública y en su capacidad de negociación con otros actores parlamentarios. Dentro del actual equilibrio político, aceptar este marco implicaría alinearse con una narrativa compartida por varios sectores, pero no por otros miembros populares como Díaz Ayuso, que ha reiterado su gusto por la Madrid multicultural «donde caben todos». Pero en Andalucía, el cambio de viraje en los últimos años dejando los votantes en la estacada al PSOE, se entiende como una apuesta por lo nacional.
Por tanto, esa será la baza que utilizará Vox para desacreditar a sus ‘socios’ en caso de que no cumplan las exigencias que se entienden del lema ‘Prioridad nacional’ en las negociaciones al gobierno de la comunidad andaluza, una especie de filtro por el que Bonilla creemos que deberá pasar si no quiere defraudar a gran parte de sus votantes, que no han abandonado las políticas progresistas de décadas, el particular cortijo que tenían montado, para no ver un cambio notable en el día a día.
El principal desafío para el Partido Popular radica en evitar quedar expuesto a una lectura de aislamiento político si decide no asumir este eje como referencia en las negociaciones, además de que articular un discurso distinto al de Vox tampoco sería muy creíble, dado que las necesidades del pueblo andaluz, al igual que el español, son claras y notorias: que el colapso de la sanidad, especialmente en esa comunidad se subsane, que los españoles vayan primero en todos los ámbitos, que la fiscalidad se reduzca, que el pago mano de obra sea decente, seguridad en las calles y respeto a los símbolos nacionales.


