Un gol de Bellingham de rematador tras una gran acción de Vinicius decanta un choque en el que ambos guardametas se emplearon a fondo para evitar un resultado mayor
El Real Madrid continúa invicto en la ‘Champions’ tras doblegar a una correosa Juventus en el Bernabéu (1-0). El conjunto turinés no está en su mejor momento, aún no sabe lo que es sumar los 3 puntos en competición europea, pero siempre vende cara su piel en sus visitas al Santiago Bernabéu. La tuvo para empatar al final, en un balón a la espalda de la defensa que combinaron bien David y Openda. La rápida intervención de Asencio, que taponó el gol y sufrió un tirón muscular en la acción, fue clave. Se pierde el Clásico. Tchouaméni acabó de central para cerrar el partido. El descuento fue eterno, con la Juve volcada sobre el campo madridista, que la tuvo de nuevo en las botas de Kostic. Pudo a continuación cerrar la contienda el Madrid a la contra en una final frenético.
En la primera mitad, ejerció de dominador el cuadro blanco. Con un Guler asentado en la organización y un Bellingham que tenía ganas de resarcirse de su desaparición en la última etapa, el cuadro italiano pasó poco del medio campo, aunque tuvo su ocasión en el minuto 7, con un providencial Asencio. A partir de ahí, generó peligro el plantel de Xabi Alonso con un Tchouameni que tuvo una doble ocasión, primero de cabeza y luego en un disparo en un rechace desde dentro del área. Cada vez pisa más el área el mediocentro. Cogió el testigo Mbappé, que puede pasar desapercibido por momentos, pero que en cualquier arrancada es capaz de marcar diferencia.
Guardametas
Tras el descanso, el Madrid salió menos entonado al campo y la ‘Vecchia Signora’ se lo hizo saber. Más cómoda, adelantó líneas y el choque se emparejó. Vlahovic la tuvo, pero fue el conjunto local el que puso tierra de por medio. Una gran internada de Vinicius por la izquierda hizo que se quitara de en medio a dos rivales y su disparo cruzado golpeó en el palo. Estaba preparado Bellingham para rematar a gol el rechace, un tanto que recuerda a su primer año cuando despuntó como delantero y en el que se hinchó a goles. La llegada de Mbappé ha eclipsado la figura del inglés, que a partir de ahí se soltó y desplegó sus mejores minutos. En ese tramo pudo cerrar el duelo el Madrid pero fue el turno de los porteros. Primero, un espléndido Di Gregorio y después Courtois impidieron cambios en el electrónico. Buena prueba antes del Clásico del domingo (16.15 h.), en el que todo hace indicar que Bellingham volverá a la titularidad tras dejar buenas sensaciones.


