Felipe VI y la Reina Letizia viajarán a Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, según ha confirmado este jueves la Casa del Rey. El viaje se producirá apenas dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio, una crisis que provocó el despliegue de efectivos de seguridad y una presión extraordinaria sobre los servicios de la ciudad.
La visita comenzará el 13 de octubre en Ceuta, 75 días después del inicio de la entrada masiva del 30 de julio, y continuará el día siguiente en Melilla. Será la primera visita oficial de los Reyes a las dos ciudades autónomas desde el viaje realizado por Juan Carlos I y la Reina Sofía en noviembre de 2007. En aquella ocasión, el desplazamiento provocó una crisis diplomática con Marruecos.
El anuncio adquiere especial relevancia por el contexto en el que se produce. La entrada masiva de finales de julio generó una situación excepcional en Ceuta y obligó al Estado a reforzar los dispositivos de seguridad, atención y acogida. El Gobierno declaró posteriormente la situación de interés para la Seguridad Nacional en la ciudad mediante un real decreto aprobado en agosto. Sin embargo, destacó la no presencia del Rey en un momento tan delicado, en parte debido a que al parecer es el propio gobierno el que tiene que darle permiso, una situación curiosa cuanto menos.
La crisis continúa teniendo consecuencias semanas después. La investigación judicial abierta sobre los hechos analiza las circunstancias que rodearon la entrada masiva, mientras que las autoridades ceutíes continúan afrontando la presión derivada de la llegada de miles de personas. La Audiencia Nacional investiga, entre otros aspectos, las alertas recibidas antes del 30 de julio y la actuación de las distintas administraciones.
La Casa del Rey ha precisado que el viaje ha sido consensuado entre la institución y el Gobierno. La agenda concreta de Felipe VI y Letizia en ambas ciudades se conocerá en los próximos días. La visita supondrá además la presencia del jefe del Estado en Ceuta en un momento especialmente sensible para la ciudad, después de una crisis que ha situado nuevamente la frontera española con Marruecos en el centro de la actualidad nacional.


