Santaolalla podría enfrentarse a dos años de cárcel si se decreta que es una denuncia falsa

Entre los testigos y las cámaras que captaron el momento nadie vio una agresión y la jueza no le cree negándole así la orden de alejamiento sobre Vito Quiles

Sarah Santaolalla ha llegado a la escena mediática como un elefante en una cacharrería, haciendo ruido y dejándose notar. Hace no mucho nadie le conocía y hoy es eje vertebrador de la polarización del país. ha llegado para revolverlo todo aún más. Voces de la izquierda, aunque ella diga que no va de la mano de ningún partido político, ya la han señalado como una de las caras más autorizadas, incluso que sea la cabeza visible de una unión de izquierdas en España. Cómo estará la izquierda para querer hacer de esta señora su líder. Pero lo que mucho sube, mucho baja y, sin duda, la novia de Javier Ruiz va demasiado fuerte y su caída se prevé que no tardará mucho. Puede ser próximamente, porque nada cuadra en la denuncia que le ha interpuesto a Vito Quiles en la que asegura que le ha agredido.

Todos los caminos observados llevan a la mentira de la demandante. Primero, en la supuesta agresión decenas de testigos estaban presentes y nadie vio ningún golpe ni nada llamativo, las cámaras tampoco captan ese momento. Curioso. A eso, le sumamos que la jueza no le cree. Ha esgrimido en una sentencia inicial que ha presentado el demandado, en el que habla de «lesiones leves» que no se pueden «probar» y «que no tiene ninguna relación con la situación de estrés vivida«. ¿Entonces donde se produjo la lesión? ¿Hay lesión realmente? Las sospechas se basan también en la actitud de la susodicha, que parece no tener límites en sus formas y en su palabras.

No sería descartable que Santaolalla, que parece no tener límites, se haya ‘inmolado’ con una falsedad para poder hacer daño a Vito Quiles, objetivo de la izquierda, al que incluso le ha pedido una orden de alejamiento que la jueza ha desestimado totalmente porque la situación no supone un riesgo real u objetivo. Pero la realidad es que puede que la televisiva se haya metido en un buen lío. Cuando la jueza afirma que «no se puede establecer una relación clara entre esas lesiones y la situación de miedo o estrés que afirma la denunciante«, ¿quiere decir que Santaolalla alegó que una situación de estrés le había producido una lesión en el brazo, es decir, que reconoce que no hubo contacto? Más allá de que todos vemos que Quiles se dedica a hacer preguntas incómodas no a agredir a nadie.

En caso de que se establezca que se trata de una denuncia falsa, la demandante podría enfrentarse a una pena de seis meses a dos años de cárcel y una multa de 12 a 24 meses si se le imputa un delito grave. En caso de delito medio, solo habría una multa de 12 a 24 meses y si se considera delito leve, multa de 3 a 6 meses. Los próximos días pueden ser claves para que se dirima este caso, aunque la falta de pruebas, consistencia y credibilidad de Santaolalla le puede pasar factura. Además, sectores feministas ya han protestado por la banalización de una agresión machista, cuando realmente sí se dan casos realmente problemáticos.